Yolanda Díaz ha rechazado retractarse de sus manifestaciones sobre Julio Iglesias, que este consideraba de caracter “injurioso y calumnioso”. Esa ha sido la posición de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo en un acto de conciliación que se ha producido este martes por la mañana en un juzgado de Madrid entre la representación legal de ambas partes.

En su escrito al tribunal de instancia de Madrid, Iglesias solicitó un acto de conciliación en el que la ministra reconociera el daño, rectificase sus manifestaciones y le indemnizara con el importe en el que se fijaran “los daños causados en función de la difusión alcanzada”. Este acto es el paso previo obligatorio antes de la interposición de una querella. Fuentes del despacho de la defensa de Julio Iglesias no confirman a elDiario.es que vaya a proceder a la presentación de una querella ante el Tribunal Supremo, como afirman algunos medios.

La vicepresidenta no reconoce haber “ocasionado daño alguno ni directa ni indirectamente al artista”, según fuentes de su Ministerio. Díaz considera que sus intervenciones “se limitaron a comentar las declaraciones de terceros y los contenidos de los reportajes de prensa que se publicaron acerca de Julio Iglesias” y no considera haber “injuriado o calumniado al artista”. “Ninguna querella ni intento de amedrentar va a evitar que la vicepresidenta haga ejercicio de su libertad de expresión, en este caso concreto para referirse a una información periodística”, añaden estas fuentes.