El Mundial 2026 que organizarán Estados Unidos, Canadá y México promete estadios repletos, cifras récord y una experiencia inédita para los fanáticos. Sin embargo, también podría convertirse en el evento cultural más caro de la historia, según advirtió un análisis publicado por la revista británica The Economist.

Mundial 2026: en Miami preocupa la baja venta de entradas

La publicación sostiene que la política de precios implementada por FIFA marcó un cambio radical respecto de torneos anteriores. Por primera vez, el organismo tomó control directo de la venta de entradas y adoptó un sistema de “precios dinámicos”, mediante el cual los valores aumentan a medida que crece la demanda.

Los números reflejan esa transformación. Las entradas más económicas para partidos de fase de grupos rondan los US$200, mientras que las más baratas para la final superan los US$2.000. Incluso ajustando por inflación, los tickets cuestan más del doble que en Qatar 2022 y cerca de cuatro veces más que en el Mundial de Estados Unidos 1994.

Además, la FIFA habilitó un mercado oficial de reventa en el que cobra una comisión del 15% tanto al comprador como al vendedor. En algunos casos extremos, entradas para la final fueron relistadas por hasta US$2 millones.