El gobierno de Rodrigo Paz descartó aplicar un estado de excepción frente a los conflictos que atraviesa Bolivia y tras la jornada de violencia registrada este lunes en La Paz. En su lugar, se trabaja en la habilitación de corredores humanitarios para abastecer de alimentos, medicamentos e insumos médicos a esta última ciudad y a El Alto, en medio de las movilizaciones y bloqueos registrados en distintas regiones del país.En una entrevista con Red Uno, el vocero presidencial José Luis Gálvez explicó la noche del lunes que un estado de excepción suspende temporalmente algunos derechos establecidos en la Constitución Política del Estado y habilita la intervención de la Policía y de las Fuerzas Armadas de Bolivia dentro del marco constitucional.“Y eso es exactamente, en un principio, lo que también aprovecharían para tener una causa de lucha del otro lado, a partir de mentiras, a partir de engaños, a partir de victimizaciones que no corresponden”, advirtió Gálvez.El vocero sostuvo que el escenario podría agravarse si se responde con mayor fuerza a los grupos movilizados que protagonizan actos vandálicos y agresiones. “Si básicamente optamos simplemente por una polarización de responder a la violencia con violencia, probablemente lo que vamos a hacer es agravar el escenario”, comentó citado por el medio local Brújula Digital.“El gobierno va a hacer respetar la Constitución y las leyes”, afirmó el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, al señalar que la administración de Rodrigo Paz mantendrá abierta la vía del diálogo, aunque endurecerá las acciones frente a hechos considerados ilegales.Las declaraciones surgen luego de una jornada de enfrentamientos en el centro paceño, donde grupos movilizados intentaron avanzar hacia Plaza Murillo y se registraron agresiones a policías, periodistas y daños a bienes públicos, incluidas estaciones de Mi Teleférico.No obstante, el canciller Fernando Aramayo anunció que Bolivia presentará una denuncia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por lo que calificó como un “atentado contra la democracia y la estabilidad política” impulsado por sectores movilizados en el país.Aramayo informó que el gobierno expondrá la situación boliviana este miércoles ante la Asamblea de la OEA y solicitará el envío de una misión internacional para verificar el contexto de conflictividad y violencia registrado en los últimos días.“Tenemos que denunciar este atentado contra la democracia y la estabilidad política que está llevando adelante ese conjunto de movilizaciones”, afirmó Aramayo en el evento India Conclave, en La Paz.“Hay algunas movilizaciones que muchas veces expresan demanda social, pero aquellas que demandan renuncia del Presidente y se traducen en actos de vandalismo no se pueden confundir con reivindicaciones sociales”, señaló Aramayo, según consigna el diario La Razón.Corredores humanitariosEn tanto, el ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Óscar Mario Justiniano, informó que el gobierno trabaja en la habilitación de corredores humanitarios para abastecer de alimentos, medicamentos e insumos médicos a las ciudades de La Paz y El Alto.“Tenemos apoyo de los países vecinos, llámese Argentina, Chile, Ecuador, también se quiere sumar a Brasil, para poder seguir abasteciendo a los mercados en La Paz y en El Alto con carne de pollo, res, cerdo, huevos y otros tantos (alimentos) que se precisan”, explicó la autoridad durante una entrevista en el programa “A Primera Hora” del diario cruceño El Deber.🟩#GrupoFides | La Unión Europea y sus embajadas en #Bolivia llaman a la calma y al diálogo ante la crisis actual que atraviesa el país, y condenan cualquier acto de violencia. Recuerdan que las protestas deben ser pacíficas y respetar el Estado de Derecho y los Derechos Humanos. pic.twitter.com/emzMtjSjKD— Radio Fides Bolivia (@GrupoFides) May 19, 2026