El empresario firmó a finales de abril un gran préstamo con una decena de bancos para Cox, de los que trata de recabar el aval para presidir el club de fútbol

El empresario alicantino Enrique Riquelme apura en estos días el plazo para decidir si da el paso y presenta su candidatura en las próximas elecciones a la presidencia del Real Madrid. Para ello, el también presidente de Cox necesita, entre otras cuestiones como acreditar más de 20 años como socio, presentar un aval bancario al candidato por un 15% del presupuesto del club, el equivalente a unos 187 millones de euros. Riquelme, que en las últimas semanas ha intensificado sus relaciones con las principales entidades financieras que operan en España al calor de la adquisición del negocio de Iberdrola en México, busca un banco que firme este blindaje económico, que respalde al empresario en caso de problemas financieros y le dé carta blanca para seguir adelante con su ofensiva por reinar en el Madrid.

No hace tanto tiempo que Riquelme era un desconocido en los cenáculos de las finanzas españolas. No en vano, había iniciado su aventura empresarial al otro lado del Atlántico y su empresa, Cox —una compañía especializada en energías renovables pero también con intereses en áreas como la ingeniería o la gestión del agua—, cotizó primero en la Bolsa de México, donde tiene buena parte de sus actividades, antes que en la española. Acercarse a los grandes bancos ha sido un objetivo claro del empresario para cumplir su gran objetivo: construir un gran grupo de energía e infraestructuras. Tanto es así que en 2023 fichó como consejero delegado de Cox a Nacho Moreno, un histórico de la banca de inversión española y que ha sido responsable en España de Barclays y de Credit Suisse. No obstante, su relación con los bancos ha tomado cuerpo a través de determinadas operaciones realizadas en los últimos años, como la adquisición de los activos de una Abengoa en quiebra en 2023 y fundamentalmente con la compra del negocio de Iberdrola en México este mismo año.