Un ambicioso proyecto conecta a instituciones de Centroamérica y Europa buscando transformar oportunidades en comunidades históricamente postergadas. Programas piloto y redes de cooperación abren un nuevo ciclo para la juventud rural (Cortesía Universidad de El Salvador)La Universidad de El Salvador impulsa una alianza regional destinada a fortalecer la innovación y la investigación transdisciplinaria como motores para el desarrollo sostenible e inclusivo en Centroamérica. Bajo el marco del proyecto FIDUCA, y con la participación de instituciones de Panamá, Costa Rica, Guatemala, Francia, Hungría y España, el objetivo es reducir las desigualdades en comunidades indígenas y rurales a través del emprendimiento juvenil, la formación académica y la investigación, según informó el rector Juan Rosa Quintanilla a la prensa universitaria.En su despliegue regional, FIDUCA estima beneficiar directamente a alrededor de 7 mil 500 personas en municipios centroamericanos, una cifra que representa la población objetivo en la que se busca incidir mediante acciones coordinadas entre 12 instituciones de educación superior, de las cuales nueve son de Centroamérica y tres de Europa, según anunció la academia este jueves 14. El consorcio opera bajo la coordinación de la Universidad Tecnológica de Panamá y cuenta con el respaldo financiero de la Unión Europea a través de Erasmus+.PUBLICIDADEl proyecto, con una duración de 36 meses entre 2026 y 2028, incluye como líneas estratégicas la formación de docentes, investigadores y extensionistas en metodologías de investigación y emprendimiento, además de la puesta en marcha de programas de mentoría para jóvenes indígenas y rurales. Esta estructura de intervención busca generar un cambio duradero en la calidad de vida de las poblaciones beneficiadas. Nuevas metodologías, formación de formadores y vínculos con la tecnología marcan el desafío de recortar brechas. Talleres y aplicaciones prácticas prometen cambiar vidas en el territorio (Cortesía Universidad de El Salvador)El rector Quintanilla remarcó: “Pretendemos desarrollar capacidades universitarias para la implementación de proyectos académicos sostenibles que promuevan el emprendimiento juvenil y la investigación transdisciplinaria, orientados a reducir brechas sociales y desigualdades especialmente en poblaciones indígenas.”PUBLICIDADLa respuesta central que articula el proyecto FIDUCA es la creación de oportunidades reales para jóvenes de comunidades rurales e indígenas a través de la educación superior y el fortalecimiento de habilidades emprendedoras. La Universidad de El Salvador, junto con la Universidad de Sonsonate, participa en este consorcio desde instancias como la Oficina de Innovación y Transferencia de Tecnología (INTTEC-UES), la Facultad de Ciencias Económicas y el Centro de Investigación Multidisciplinaria de la Facultad Multidisciplinaria de Occidente.Deysi Renderos, coordinadora académica del proyecto FIDUCA en la Universidad de El Salvador, explicó que el enfoque transdisciplinario permite abordar de manera integral los problemas del país y proponer soluciones efectivas. Agregó que la iniciativa representa “un fuerte apoyo que nos va a dejar grandes aprendizajes a las universidades involucradas, pero también a nivel de país por las sinergias que logremos generar con otras instituciones, tanto universitarias como las vinculadas a la ciencia, tecnología e innovación del país”.PUBLICIDADInstituciones de varios países convergen para fortalecer capacidades y motivar el liderazgo juvenil. Estrategias integrales y seguimiento académico anticipan un salto cualitativo regional (Cortesía Universidad de El Salvador)El programa no solo contempla la formación académica, sino que también incluye el desarrollo de emprendimientos piloto en comunidades seleccionadas y la promoción de su visibilidad y sostenibilidad mediante estrategias integrales. La creación del Observatorio del Emprendimiento para el Desarrollo Sostenible (ODES), basado en actividades de Investigación y Desarrollo (I+D), se perfila como una herramienta clave para generar conocimiento y dar seguimiento riguroso a los avances del programa.La directriz del proyecto apunta a transformar el enfoque tradicional de formación juvenil, orientándolo no solo al empleo asalariado, sino también al desarrollo de capacidades para generar condiciones autosostenibles. El rector Juan Rosa Quintanilla manifestó a Infobae: “Poder generar condiciones autosostenibles para su familia y por supuesto que eso contribuya al desarrollo de nuestro país”.PUBLICIDAD