La Fuerza Aérea de Ucrania anunció que su primera bomba planeadora guiada de producción nacional, denominada Vyrivniuvach (“Ecualizador”), ha superado con éxito todas las pruebas técnicas y está lista para su despliegue en combate. Este avance representa un hito en la industria militar del país, reduce la dependencia de municiones occidentales y fortalece su capacidad ofensiva. Desarrollada durante 17 meses por la empresa tecnológica DG Industry y promovida mediante la plataforma gubernamental Brave1, fue concebida desde cero, sin basarse en modelos soviéticos ni en adaptaciones de sistemas occidentales. TE RECOMENDAMOSNUMEROLOGÍA DE LOS NOMBRES: LO QUE DICE EL TUYO | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL Según sus creadores, la munición está diseñada específicamente para las exigencias tácticas de la guerra moderna y resulta aproximadamente tres veces más económica que el sistema estadounidense JDAM-ER. Características de la nueva arma ucraniana El arma cuenta con una ojiva de 250 kilogramos, suficiente para neutralizar fortificaciones e infraestructuras enemigas situadas a decenas de kilómetros tras las líneas del frente. Su sistema de guiado avanzado y control aerodinámico asegura precisión en cualquier condición meteorológica y a cualquier hora del día. Además, la preparación para su lanzamiento requiere apenas 30 minutos. Durante las pruebas, la bomba fue lanzada desde un avión Su-24 Fencer, de origen soviético, pero también ha sido diseñada para integrarse con cazas occidentales transferidos recientemente a Ucrania, como los F-16 Fighting Falcon y los Dassault Mirage 2000, previo a un proceso de certificación adicional. El ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, confirmó que los pilotos ucranianos ya realizan simulacros tácticos para adaptar el sistema a escenarios reales de combate. Amenaza y dependencia Por su parte, Rusia adaptó bombas de la era soviética con alas y sistemas de guiado, y desarrolló modelos de hasta 3.000 kilogramos, capaces de atacar ciudades y posiciones militares desde fuera del alcance de las defensas antiaéreas. Estas armas, de baja firma en radar y trayectoria impredecible, han planteado un desafío constante para la defensa ucraniana. Hasta ahora, Ucrania dependía de los kits JDAM-ER suministrados por Estados Unidos y aliados europeos. Con la entrada en servicio de la Vyrivniuvach, Kiev puede contar con un armamento de precisión más económico, desarrollado en Ucrania y escalable en producción, lo que fortalece la independencia tecnológica en materia de defensa. Además de la bomba planeadora, Ucrania avanza en programas de defensa complementarios, como el sistema antibalístico Freya y la adaptación del misil de largo alcance FP-9 para plataformas aéreas, con el objetivo de neutralizar amenazas de alta velocidad y ampliar la capacidad de ataque profundo sobre infraestructura crítica enemiga.