Los Simpson acumulan más de 800 episodios, 37 temporadas y el récord Guinness de la sitcom de mayor duración del mundo. Desde su debut el 17 de diciembre de 1989, la serie creada por Matt Groening se emite en más de 60 países y en 20 idiomas distintos. Su longevidad no tiene parangón en la historia de la televisión animada, más aún con la renovación que les hizo la cadena FOX hasta 2029.Con semejante historial, la familia amarilla de Springfield ha rozado casi todos los límites del humor: burlas a políticos, religiones, corporaciones y hasta a su propia cadena, desatando más de una tormenta mediática. Pero en más de tres décadas al aire, hubo una ocasión en que los guionistas modificaron un episodio ya emitido por presión del público. Sucedió en noviembre de 1992, con el séptimo capítulo de la cuarta temporada: Marge consigue empleo, y el responsable fue un chiste de Bart Simpson sobre el síndrome de Tourette.PUBLICIDADEl episodio, disponible hoy en Disney+, lleva grabada en su versión original la única autocorrección que la serie ha hecho jamás por presión del público.La trama principal del episodio gira en torno a Marge, quien busca trabajo para costear una reforma de la casa y es contratada en la planta nuclear de Springfield. Allí, el señor Burns siente una atracción inesperada por ella e intenta cortejarla, lo que la obliga a renunciar. El episodio también incluye un cameo de Tom Jones interpretándose a sí mismo, detalle que lo convirtió en uno de los más recordados de esa temporada.PUBLICIDADLa frase sobre el síndrome de Tourette fue reemplazada por 'rabia' en las siguientes emisiones para evitar dañar la sensibilidad del público (Captura/YouTube)La controversia no surgió por esa historia, sino por la subtrama de Bart. Aprovechando que el abuelo Simpson se había quedado a su cuidado, finge estar enfermo repetidas veces para no ir a clase, en una versión actualizada del cuento de Pedro y el lobo. La profesora Krabappel, cansada de sus engaños, lo obliga a que dé el examen y lo ignora cuando grita que un lobo real —escapado del show de Krusty— lo está atacando. “Bart, para evitar este examen, has tenido la viruela, la escarlatina y hasta un brote del síndrome de la Tourette”, le enumera a modo de reproche la maestra. Ante esto, él le responde: “No sé si lo he superado” y, acto seguido, comienza a fingir tener un episodio.PUBLICIDADLa línea pasó los filtros internos de la producción sin dificultad. Los censores de la cadena tampoco pusieron objeciones. A pesar de ello, la reacción del público fue inmediata y masiva.Las quejas se acumularon hasta un nivel que la serie nunca había visto. El productor y guionista Mike Reiss, junto al escritor Mathew Klickstein, lo documentaron en el libro Springfield Confidencial: “Los censores no vieron ningún problema aquí, pero molestó a miles y miles de espectadores. Ningún chiste ha recibido más quejas. Antes de que se volviera a emitir el capítulo, cambiamos síndrome de Tourette y pusimos rabia. Es la única vez que hemos cambiado una frase por clamor popular. La rabia también es algo terrible, pero si quieres acariciar a un perro que suelta espumarajos...”.PUBLICIDADLa trama principal del episodio gira en torno a Marge contratada en la planta nuclear de Springfield y los "avances" de Mr Burns