RedacciónBarcelona 19/05/2026 19:24 Actualizado a 19/05/2026 19:42 Jonathan Andic creció dentro de Mango mucho antes de ocupar un despacho en la cúpula del grupo. Era el hijo mayor de Isak Andic, el fundador que levantó desde Catalunya uno de los mayores imperios europeos de la moda, pero quienes lo trataron en aquellos años recuerdan a un ejecutivo discreto, más cómodo en los equipos creativos y de producto que en la primera línea corporativa. Estudió Comunicación Audiovisual en Estados Unidos y completó después su formación con un MBA en el IESE, antes de incorporarse formalmente a la empresa familiar en el 2005.Su trayectoria quedó pronto ligada a Mango Man, la línea masculina de la compañía. Allí construyó buena parte de su perfil profesional y asumió responsabilidades vinculadas a diseño, imagen y expansión internacional. Durante años fue considerado el heredero natural del grupo. En el 2012 ascendió a presidente adjunto y se incorporó al consejo de administración, en un movimiento que dentro del sector se interpretó como el inicio del relevo generacional en la multinacional catalana. “Es como una gota de agua mía”, dijo orgulloso en aquel entonces Isak Andic.Lee tambiénPero la sucesión no salió como estaba prevista. Cuando el empresario de origen turco empezó a retirarse parcialmente de la gestión diaria y cedió espacio a su hijo, Mango atravesó una etapa compleja. La empresa perdió parte de su identidad comercial y el grupo entró en pérdidas por primera vez. Esta situación hizo que el fundador abandonara su año sabático para dar la vuelta al mundo en su velero y regresó a Mango para recuperar las riendas.Una de las primeras decisiones que tomó Isak Andic fue apartar a Jonathan de la primera línea ejecutiva para que se enfocase en su trabajo en Mango Man. En paralelo, fichó a Toni Ruiz, entonces directivo de Leroy Merlin en Francia, para incorporarlo como director financiero. En poco tiempo el negocio reflotó y Toni Ruiz fue ascendido primero a director general y más tarde a consejero delegado.Aquella transición dejó heridas dentro del entorno empresarial y familiar, pero ya superadas. La relación de Jonathan Andic y su padre se recuperó y era buena y sólida, afirman fuentes conocedoras. Casado con la influencer Paula Nata, Jonathan Andic es padre de un hijo y se ha centrado desde la muerte de su padre en su puesto como accionista de Mango.
Jonathan Andic, del fallido ascenso a la dirección de Mango a su papel como accionista
Casado con la influencer Paula Nata y padre de una hija, ocupó el puesto de director de la línea de moda masculina durante años












