Minnesota está tomando acción frente a las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el Estado. Un agente federal ha sido acusado formalmente por el tiroteo contra un migrante venezolano ocurrido en enero pasado en la ciudad de Minneapolis. El hecho sucedió durante la llamada Operación Metro Surge, el amplio operativo migratorio impulsado por la Administración de Donald Trump en Minnesota.La Fiscalía del Condado de Hennepin presentó cargos contra Christian J. Castro, de 52 años, identificado como el agente que disparó contra Julio Sosa-Celis el 14 de enero en el norte de Minneapolis. Castro enfrenta cuatro cargos de asalto en segundo grado con arma mortal y un cargo menor por falsamente reportar un crimen. Además, las autoridades emitieron una orden de arresto a nivel nacional.La fiscal del condado, Mary Moriarty, afirmó que el estatus federal del agente no lo exime de responsabilidad penal. “Su placa federal no lo hace inmune a cargos estatales por conducta criminal en Minnesota”, declaró durante una conferencia de prensa.De acuerdo con la investigación estatal, el agente Castro disparó a través de la puerta principal de una vivienda luego de una breve confrontación con Sosa-Celis y Alfredo Alejandro Aljorna, ambos migrantes venezolanos. El disparo impactó en la pierna de Sosa-Celis y atravesó la pared de una habitación en la que había menores presentes.Las autoridades sostienen que el agente no estaba bajo amenaza inmediata cuando abrió fuego. Imágenes de cámaras de seguridad y evidencia física contradijeron la versión inicial ofrecida por agentes federales, quienes aseguraron que Castro había sido atacado violentamente con una pala y un palo de escoba.Según la denuncia presentada ante el tribunal, las grabaciones muestran que Sosa-Celis soltó la pala que llevaba antes del disparo y retrocedió hacia la vivienda. También se observa que Aljorna resbaló al intentar entrar a la casa y forcejeó brevemente con Castro. Segundos después, ambos hombres ingresaron al domicilio y el agente disparó desde el exterior.La fiscalía indicó que dentro de la vivienda había cuatro adultos y dos niños en el momento del disparo. Tras el incidente, agentes federales utilizaron gas lacrimógeno, ingresaron a la casa y detuvieron a los adultos presentes. Los paramédicos no pudieron atender a Sosa-Celis hasta casi una hora después de que recibió el disparo.En un principio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió públicamente la actuación de los agentes. La entonces secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem calificó el episodio como “un intento de asesinato contra agentes federales”. Las autoridades federales incluso difundieron fotografías policiales de Sosa-Celis y Aljorna, quienes fueron acusados de agredir a un oficial federal.Sin embargo, semanas más tarde, el Departamento de Justicia retiró los cargos contra ambos venezolanos luego de revisar videos del incidente. El ICE reconoció posteriormente que dos agentes hicieron declaraciones falsas bajo juramento y fueron colocados bajo licencia administrativa mientras avanzan las investigaciones internas.En un comunicado, el DHS calificó las acusaciones estatales contra el agente como “un espectáculo político ilegal”, aunque reconoció que mentir bajo juramento constituye un delito federal grave. La dependencia señaló que la Oficina del Fiscal Federal continúa investigando las declaraciones de los agentes y advirtió que podrían enfrentar sanciones disciplinarias, despidos e incluso cargos criminales.La Operación Metro Surge fue lanzada por la Administración Trump como una ofensiva masiva contra la inmigración irregular en el área de Minneapolis-Saint Paul. El operativo movilizó a miles de agentes federales y derivó en múltiples enfrentamientos, protestas y cuestionamientos legales.El caso de Sosa-Celis provocó fuertes manifestaciones en Minneapolis, donde residentes denunciaron abuso de fuerza por parte de los agentes federales. Durante las protestas posteriores al tiroteo, algunos manifestantes lanzaron fuegos artificiales contra policías y dañaron vehículos oficiales. Castro es el segundo agente federal acusado penalmente en Minnesota por hechos relacionados con la Operación Metro Surge. En abril, otro agente del ICE, Gregory Donnell Morgan Jr., fue acusado de asalto luego de presuntamente apuntar con un arma a conductores durante un incidente vial en Minneapolis.Las investigaciones sobre otros episodios vinculados al operativo continúan abiertas. Entre ellos se encuentran las muertes de Renée Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses abatidos por agentes federales durante acciones migratorias realizadas en enero.Moriarty señaló que su oficina analiza más de 30 posibles incidentes de conducta criminal cometidos por agentes federales durante el despliegue migratorio. También reconoció que procesar a funcionarios federales representa un desafío legal complejo debido a las protecciones constitucionales que poseen, aunque insistió en que dichas inmunidades “no son absolutas”.