El Gran Premio de Canadá de la Fórmula 1, que se disputará del 22 al 24 de mayo en Montreal, llega con un escenario meteorológico que genera fuerte preocupación en el paddock. Las previsiones anticipan un fin de semana marcado por temperaturas frescas, alta variabilidad climática y el fantasma de la lluvia durante las sesiones clave, lo que podría transformar la carrera en una lotería.

Con máximas que oscilarán entre los 17 y 20 grados, y mínimas que bajarán hasta los 10 grados, el gran desafío será el asfalto. Estas condiciones provocarán una pista fría y con muy poco agarre, complicando el rendimiento de los neumáticos desde el primer momento.

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Entrenamientos y clasificación bajo la lupa

Viernes de prácticas: Se espera abundante nubosidad, temperaturas de entre 15 y 18 grados y un riesgo moderado de precipitaciones. Será una jornada compleja para que los ingenieros logren la puesta a punto ideal de los monoplazas.