La artista le reveló a su prometido su admiración por la legendaria actriz durante un paseo en coche. De esa conversación, ella compondría una canción y él participaría en una subasta para conseguir un conjunto de joyas de la intérprete de ‘Cleopatra’
Ninguna de las apariciones públicas de Taylor Swift (West Reading, 36 años) es fruto de la casualidad. Cuando no quiere ser vista, como ya ocurrió a comienzos de 2025, la cantante desaparece por completo del foco y nada se sabe de ella. En cambio, en las últimas semanas sus paseos ante los fotógrafos por las calles de Nueva York son habituales. Sola o acompañada por su prometido, el jugador de fútbol americano Travis Kelce, los medios se hacen eco de cada uno de sus pasos. El pasado sábado 16 de mayo, la pareja acudía a la boda de una amiga en Brooklyn (Nueva York): ella con un vestido dorado de Maria Lucia Hohan y él con un traje totalmente negro. Pero hubo un detalle que no pasó desapercibido para su legión de seguidores, acostumbrados a mirar con lupa cada uno de sus movimientos: Swift lucía un conjunto de joyas que perteneció a Elizabeth Taylor.
No es el primer guiño de la artista hacia la legendaria actriz, y tampoco se espera que sea el último. “Iba en el coche con Travis y no paraba de explicarle por qué admiraba tanto a Elizabeth Taylor. Luchó por los derechos de los artistas. Fue explotada de muchas maneras, y aun así conservó su humanidad. Conservó su sentido del humor. Conservó su pasión por la vida”, relató a finales de abril la de Pensilvania en una entrevista para The New York Times, que la reconocía como una de las mejores compositoras vivas. “Yo le decía: ‘Sus ojos eran violetas. Algunos decían que eran azules. Otros que eran violetas. Yo creo que eran violetas’. Llegamos a casa. Él se bajó del coche y yo estaba absorta en mi mente con esa melodía intrusiva. Y abrí la aplicación de grabación en mi teléfono”, continuó explicando al medio sobre sus métodos para crear canciones. De aquella conversación, de aquella admiración y de aquella melodía inesperada, surgió Elizabeth Taylor, tercer single del duodécimo disco de Swift, The Life of a Showgirl.







