La Policía ha detenido al presunto autor de la muerte del cantaor Matías de Paula a mediodía de este martes, según indican fuentes policiales. Matías Corraliza Fernández, verdadero nombre del cantaor flamenco de 52 años, murió tiroteado el pasado viernes en Villanueva de la Serena (Badajoz, 25.773 habitantes). El suceso se produjo a las 15.00 en la plaza Rafael Alberti de la localidad pacense, cerca del domicilio de un familiar. Fuentes policiales relacionan su muerte con un caso de celos por motivos sentimentales.Matías de Paula era miembro de una familia de artistas conocida en el ambiente flamenco de la provincia y dedicó buena parte de su trayectoria a actuar fuera de su comunidad. El pasado viernes, salió a la calle para encontrarse con una persona que terminó disparándole con un arma de fuego. Falleció en el lugar mientras que el autor de los disparos y otras personas que le acompañaban se dieron a la fuga en un vehículo.Tras cuatro días de intensa búsqueda, se ha producido el arresto del primer implicado. Hasta el momento han trascendido muy pocos datos del operativo. Según medios locales, se ha producido en la localidad de Magacela, situada a unos 13 kilómetros de Villanueva de la Serena, y un taxista, ajeno al caso, ha resultado herido. Los agentes continúan las pesquisas para dar con el resto de los implicados.Una de las principales hipótesis del crimen son los celos que el supuesto autor de los disparos tenía de la relación entre su exmujer y el cantaor Matías de Paula, según fuentes policiales. El principal sospechoso, con antecedentes policiales por violencia de género, había salido de prisión hacía unos días y fue al encuentro del cantaor con algunos familiares. Una portavoz de la familia del fallecido explicó el lunes en el programa Espejo Público de Antena 3 que Matías de Paula había mantenido una relación con la mujer “de adolescentes”, cuando tenían 14 o 15 años, y que ella había intentado retomar el contacto con el cantaor escribiéndole a través de redes sociales. Matías de Paula había regresado a su localidad natal tras una trayectoria en la que actuó durante más de dos décadas en tablaos de Madrid y en la que fraguó amistad con artistas como Pitingo. Fundó en su localidad natal la peña flamenca Diego El Chucarro, en honor a su padre, también cantaor, y allí impartía clases de cante. Solía publicar en sus redes sociales fragmentos de su cante y también elogiaba el buen hacer de sus dos hermanos, Diego de Paula, guitarrista, y Sandra de Paula, también cantaora. Hacía un año que se había separado de su pareja, madre de sus dos hijos, de 14 y 12 años. En su entorno destacan que era una persona “muy querida” y que nunca se había metido en problemas.