Con el objetivo de enviarle una señal contundente al Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central (BCRA) profundizará su agresivo programa de compra de reservas, una meta que no se limitará a los USD 10.000 millones proyectados inicialmente. El titular de la entidad, Santiago Bausili, detalló una estrategia que implica un tipo de cambio estable para comprar el mayor caudal de billetes posible y el uso táctico del swap con China para el fortalecimiento patrimonial, un acuerdo estratégico que el Gobierno da por descontado que se renovará en sus mismos términos antes del próximo vencimiento del 6 de agosto.
Todo el andamiaje discursivo y técnico expuesto por el BCRA apuntó directamente a Washington. Esta semana, el Directorio del FMI se reúne para tratar la segunda revisión del programa y habilitar un giro crucial de USD 1.000 millones, aunque fuentes del organismo aún no confirmaron la fecha precisa. En este preámbulo, el restablecimiento del Informe de Política Monetaria (IPOM) y el retorno de las conferencias de prensa funcionaron como una ofrenda de normalidad institucional. Bausili destacó que la propia cúpula del organismo celebró el hito, entendiendo que publicar el IPOM y "dar más transparencia" contribuye de manera directa a un mejor desarrollo del mercado y a una menor volatilidad en la tasa de interés.











