La VanguardiaBarcelona 19/05/2026 08:32 Actualizado a 19/05/2026 09:25 Con la guerra de Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha hecho de la retracción un hábito. En plenos esfuerzos para alcanzar un acuerdo con Teherán para que ponga fin al conflicto iniciado por Washington y Tel Aviv a finales de febrero, el mandatario emplea las marchas atrás como una herramienta de presión, aunque se arriesga a poner en entredicho su credibilidad. El último ejemplo tomó forma de mensaje en Truth Social el lunes, donde Trump aseguró que había autorizado una nueva oleada de ataques contra Irán con inicio este martes, pero que los pospuso después de que tres líderes de las monarquías aliadas del Golfo solicitaran más tiempo para negociar el acuerdo nuclear. De todas formas, Trump mantuvo el tono amenazante y aseguró que instruyó a sus altos mandos militares que se prepararan para un “ataque a gran escala contra Irán” si “no se alcanza un acuerdo aceptable”.Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y algunos otros me pidieron si podíamos aplazarlo dos o tres díasDonald TrumpPresidente de EE.UU. El líder estadounidense lo explicó en una rueda de prensa en la Casa Blanca, después de anunciarlo en su red social. “Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y algunos otros me pidieron si podíamos aplazarlo dos o tres días, un período corto, porque creen que están muy cerca de lograr un acuerdo”, declaró. Tras abordar la cuestión con ellos, Trump aseguró que decidió posponer el ataque “por un tiempo, con suerte quizás para siempre, pero posiblemente solo por un tiempo”.Durante semanas, Trump ha amenazado públicamente con reanudar los ataques militares contra Irán y ha anunciado varios ultimátums, cada vez más frustrado con una guerra que, según él, terminaría en seis semanas, pero que ya se ha prolongado por más de dos meses. Sin embargo, siempre se ha retractado o ampliado la fecha límite. Lee tambiénLa reanudación de los ataques sumiría a Estados Unidos nuevamente en una guerra impopular y costosa. En cambio, ha dado a Irán y a los países mediadores más tiempo para llegar a un acuerdo, incluso cuando las negociaciones sobre su programa nuclear y el estrecho de Ormuz se han estancado, mientras impera un frágil alto el fuego.Trump -que siempre se ha considerado, ante todo, un negociador eficaz- parece haber llegado a un punto muerto con Irán, ya que su retórica beligerante e incluso la acción militar no han logrado que Teherán abandone sus demandas. Funcionarios militares estadounidenses afirman que, en los meses transcurridos desde el inicio de la guerra, el régimen iraní ha demostrado una enorme resistencia y la capacidad de infligir daños significativos a la región y a la economía global mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasaba el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo antes de la guerra, y amenaza con provocar graves consecuencias económicas.En respuesta al mensaje de Trump, Irán advirtió a EE.UU. que no vuelva a cometer un “error de cálculo”, al asegurar que sus Fuerzas Armadas tienen “el dedo en el gatillo” para responder de manera “rápida, firme y poderosa” a cualquier nueva agresión. Las negociaciones con Teherán se encuentran estancadasTrump, quien dijo que ha informado de su decisión a Israel, explicó que estará satisfecho si se logra un acuerdo que impida a la República Islámica obtener un arma nuclear. Irán ha rechazado reiteradamente las condiciones impuestas por la Administración de Trump para frenar el enriquecimiento de uranio y el lunes anunció que ha presentado una contrapropuesta a través de mediadores paquistaníes. ”No nos queda mucho tiempo”, informó una fuente pakistaní a Reuters cuando se le preguntó si llevaría tiempo salvar las diferencias, y añadió que ambos países “no dejan de cambiar las reglas de juego”, El domingo, Trump amenazó con reanudar la ofensiva, pausada desde abril por el alto el fuego, al asegurar que a Irán se le acaba el tiempo: “Para Irán, el reloj hace tictac”.