Daniel LozanoActualizado Lunes,
mayo
22:42"Cuba tiene el derecho absoluto y leg�timo a defenderse de una arremetida b�lica, lo que no puede esgrimirse l�gica y honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano", reaccion� el presidente cubano, Miguel D�az-Canel, tras conocer la filtraci�n publicada por la agencia Axios sobre la supuesta compra por el Gobierno comunista de 300 drones rusos e iran�es. Si ya la tensi�n era m�xima entre La Habana y Washington, corroborada por la sorprendente visita del director de la CIA a la isla, la informaci�n sobre los drones ha trasladado escenarios a�n m�s peliagudos para el futuro de D�az-Canel y la familia Castro. La escalada de las �ltimas horas contiene antecedentes hist�ricos que nadie ha olvidado en la isla: la presencia de misiles rusos en Cuba, durante la famosa crisis de octubre de 1962, situ� al planeta al borde de una guerra nuclear. Eran otros tiempos, cuando el victorioso Fidel Castro parec�a una especie de Alejandro Magno del Caribe mientras sus seguidores gritaban por el Malec�n habanero "Nikita mariquita", porque entend�an que la marcha atr�s del l�der sovi�tico, Nikita Jrushchov, supon�a un acto de cobard�a frente al imperio. Seg�n el reporte clasificado de Inteligencia al que ha accedido Axios, Cuba no s�lo ha adquirido desde 2023 300 drones militares de ataque de origen ruso e iran�, sino que tambi�n estar�a discutiendo en el seno de la revoluci�n la posibilidad de emplearlos contra la base estadounidense de Guant�namo, situado en el extremo oriental de la isla, contra buques militares y tambi�n contra Cayo Hueso, la zona de Florida situada a escasas 90 millas de la costa cubana. La filtraci�n estadounidense a�ade que los drones est�n ubicados en posiciones estrat�gicas a lo largo de la isla y que los cubanos estudian c�mo estas nuevas tecnolog�as han permitido a la revoluci�n iran� aguantar la embestida de ej�rcitos tan superiores como el estadounidense y el israel�. De inmediato, el congresista cubanoamericano Carlos Gim�nez alert� en sus redes sociales sobre las capacidades del dron suicida Shahed-136, "que suele tener alcances 1.000/2.500 kil�metros, con cargas �tiles de hasta 50 kilos". Nada m�s hacerse p�blica la informaci�n, las autoridades cubanas se defendieron con los mismos par�metros que D�az-Canel, que uni� el derecho a la defensa de la revoluci�n con su supuesta filosof�a humanista: "Cuba no amenaza ni desea la guerra". Paralelismos con el r�gimen de MaduroEn el caso venezolano, que guarda paralelismos evidentes, Washington elev� de forma paulatina la presi�n contra Nicol�s Maduro en los meses previos a la captura del dictador. A la postre, EEUU apost� por una operaci�n de extracci�n y por bombardeos puntuales para conseguir sus objetivos, no por una guerra a gran escala, que tampoco tiene cabida hoy, seg�n expertos militares. Si la estrategia de Washington contra Maduro se bas� en la guerra contra las drogas y su protagonismo dentro del C�rtel de los Soles, adem�s de su estrecha alianza con rusos, chinos, iran�es y cubanos, en el caso de la isla el secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado que Cuba es un problema de seguridad regional para EEUU y uno de los ejes de la actualizaci�n de la Doctrina Monroe llevada a cabo por Donald Trump. En definitiva, un estado fallido a pocas millas de EEUU en el que tambi�n act�an antagonistas ideol�gicos de Washington. "Quienes pretenden agredir ileg�timamente a Cuba se valen de cualquier pretexto, no importa cu�n mendaces y rid�culos sean, para justificar un ataque contrario a la opini�n p�blica estadounidense y mundial", asegur� por su lado el canciller castrista Bruno Rodr�guez. El gran problema para el r�gimen cubano, empe�ado en imponer la llamada "guerra de todo el pueblo" contra los "invasores", es que sus ciudadanos hace mucho tiempo que dejaron de creer en ellos. El nivel de hartazgo de la poblaci�n cubana es de tal tama�o que el 60,9% apoya la intervenci�n militar de EEUU, por encima del 54,3% que apuesta por las sanciones contra los funcionarios comunistas, seg�n la megaencuesta llevada a cabo por 36 medios independientes, creadores de contenido y actores de la sociedad civil.











