Cinco muertos en un ataque a una mezquita en San Diego. Entre ellos, los dos supuestos asaltantes, jóvenes de 17 y 19 años. El caso se considera un crimen de odio, según ha declarado el jefe de policía de San Diego, Scott Wahl, en una rueda de prensa.
Así, tres personas han muerto este lunes en el ataque a un centro islámico, según ha informado Wahl, además de los dos atacantes adolescentes que aparentemente fallecieron por heridas de bala autoinfligidas.
“Es una situación cruel y terrible”, ha dicho el presidente de EEUU, Donald Trump: “He recibido algunas actualizaciones preliminares, pero vamos a volver sobre el asunto y a examinarlo muy a fondo”.
Una de las tres víctimas era un guardia de seguridad, agregó el jefe de policía.
El centro islámico está ubicado a unos 14 kilómetros al norte del centro de San Diego.










