NUEVA YORK (AP) — Los viajeros de los suburbios de la ciudad de Nueva York sortearon un calvario de rutas en auto, autobús y metro para llegar al trabajo el lunes, debido a la huelga en el Long Island Rail Road que paralizó el sistema ferroviario de cercanías más concurrido del país.Los sindicatos que representan a los trabajadores ferroviarios y la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés), que opera el ferrocarril, negociaron durante gran parte del domingo y concluyeron sus conversaciones alrededor de la 1 de la mañana, pero no lograron un acuerdo, pese a la presión de la Junta Nacional de Mediación y de la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul. Un portavoz de los trabajadores sindicalizados declaró que los negociadores regresaron a la mesa de negociación temprano el lunes.Katie Dolgow, que enseña primer grado en Manhattan, contó que ya le había tomado una hora viajar de Long Island a Queens, a medida que más viajeros recurrían a las carreteras de la región, ya de por sí famosas por sus atascos. Pero su mayor preocupación era el regreso a casa.
“Tengo que recoger a mi hijo en la guardería a las 5:30. Me va a tomar más tiempo volver a casa. Soy maestra, voy a tener que salir del trabajo a la 1:30”, expresó.











