Las islas Maldivas son ese escenario paradisíaco que a veces se puede tornar en infierno: seis personas han perdido la vida en los últimos días tras un accidente de buceo en la cueva de Thinwana Kandu, en el atolón de Vaavu. Se trata de cinco submarinistas italianos que fallecieron el pasado jueves cuando exploraban la cavidad a unos 50 metros de profundidad y un miembro de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas que participaba en las tareas de rescate. El mismo día del suceso se recuperó el cuerpo sin vida del instructor, ya que se encontraba en la entrada de la gruta, y no ha sido hasta este lunes cuando han localizado a los demás. "La localización se ha logrado gracias a una operación conjunta de su Guardia Costera y la Policía local, junto a un equipo de expertos coordinado por el Gobierno de Italia", informó la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas en una publicación de X. No obstante, las autoridades han apuntado que su recuperación se producirá "en los próximos días" debido a la complejidad del trabajo. Según explicó el general Mohamed Saleem, los efectivos de la Guardia Costera están capacitados para descender hasta los 50 metros. Sin embargo, los cuerpos están unos diez metros más profundos, y bajar hasta ahí incrementa notablemente la presión sobre los buzos y las exigencias técnicas, a lo que se suma la visibilidad reducida y los imprevistos que se pueden generar en el mar. De hecho, el militar falleció por un síndrome de descompresión, también llamada enfermedad de los buzos, tras ser trasladado al hospital. Ocurre cuando hay una caída brusca de la presión ambiental que provoca que el nitrógeno disuelto en la sangre y los tejidos forme burbujas de gas que pueden expandirse y lesionar los tejidos u obstruir los vasos sanguíneos de órganos. "Esta muerte demuestra la dificultad de la misión", dijo el portavoz presidencial de las Maldivas, Mohammed Hussain Shareef. ¿Quiénes eran? Las víctimas son la profesora Monica Montefalcone, de la Universidad de Génova; su hija Giorgia Sommacal, quien también era estudiante; la investigadora Muriel Oddenino; el graduado en biología marina Federico Gualtieri; Gianluca Benedetti, gerente de operaciones de la embarcación e instructor de buceo; y Mohamed Mahdhee, miembro de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas. Buzos que participan en las labores de rescate. (EFE/EPA/Presidencia de Maldivas) Todos ellos eran profesionales y formaban parte de un grupo con otras 20 personas que iban a bordo del Duke of York, desde donde realizaron una inmersión para explorar una cueva submarina. De hecho, el marido de Montefalcone dijo a medios italianos que su mujer era "la mejor submarinista del mundo" y que si hubiera apreciado cualquier peligro, "no se habría sumergido". Por el momento, las autoridades han suspendido la licencia de la embarcación hasta que se aclaren las causas. Todo lo que se sabe: de la profundidad al tiempo Mientras la investigación continúa abierta, las incógnitas no paran de sucederse: ¿qué pasó? ¿Existían condiciones meteorológicas adversas? ¿Bajaron más metros de los permitidos? ¿Estuvieron más tiempo del debido en la inmersión? "El océano Índico no es tan calmado como el Mediterráneo, y se pueden dar fuertes corrientes que pueden ser muy peligrosas" Aunque aún están por determinar las causas, una de las posibilidades es la toxicidad por oxígeno. Tal y como explicó el instructor de buceo Maurizio Uras a medios italianos, "es un fenómeno que puede ocurrir cuando se bucea a gran profundidad, y si la mezcla de oxígeno es inadecuada, este puede volverse tóxico a ciertas profundidades". Además, las condiciones meteorológicas pueden jugar un papel fundamental. Si bien es cierto que todo apunta a que el día del suceso las condiciones eran favorables, Uras advierte que "el océano Índico no es tan calmado como el Mediterráneo, y se pueden dar fuertes corrientes que pueden ser muy peligrosas". En cuanto a las licencias, la legislación de Maldivas establece restricciones a partir de los 30 metros de profundidad en las inmersiones, y los submarinistas podrían haber estado bajo el agua más tiempo del previsto. Por el momento, habrá que esperar a recuperar los cuerpos, realizar las posteriores autopsias y determinar qué pasó para el trágico final en uno de los principales destinos para los submarinistas. Las islas Maldivas son ese escenario paradisíaco que a veces se puede tornar en infierno: seis personas han perdido la vida en los últimos días tras un accidente de buceo en la cueva de Thinwana Kandu, en el atolón de Vaavu. Se trata de cinco submarinistas italianos que fallecieron el pasado jueves cuando exploraban la cavidad a unos 50 metros de profundidad y un miembro de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas que participaba en las tareas de rescate.