El piloto de MotoGP Álex Márquez sufrió una dura caída en Montmeló durante el Gran Premio de Catalunya, después de impactar a gran velocidad contra la KTM de Pedro Acosta. Pese a lo aparatoso del accidente, el corredor de Cervera pudo tranquilizar después a sus seguidores: “Todo controlado, toca pasar por el quirófano”. El incidente dejó una de las imágenes más impactantes de la jornada en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Márquez chocó contra la moto de Acosta, que arrastraba un problema mecánico, en una acción que provocó la preocupación inmediata dentro del paddock, entre los equipos y entre los aficionados que seguían la carrera. Tras la caída, se comunicó rápidamente que Álex Márquez estaba consciente, aunque fue trasladado al hospital para someterse a pruebas médicas más completas. La primera valoración invitaba a la calma, pero el equipo necesitaba confirmar el alcance real de las lesiones antes de emitir un diagnóstico oficial. Tres horas después del final de la carrera, el equipo Gresini informó de que el piloto sufría una fractura marginal en la vértebra C7, situada en la zona del cuello, además de una fractura en la clavícula derecha. Según el comunicado, se le colocará una placa para estabilizar la clavícula y será intervenido por el equipo médico del Hospital General de Cataluña. “Todo controlado. Esta noche toca pasar por quirófano pero no podría estar en mejores manos”, escribió el propio Márquez en sus redes sociales, un mensaje que sirvió para rebajar la preocupación tras una caída que, por la violencia del impacto, hizo temer consecuencias más graves. Por ahora, no se han dado plazos de regreso a la competición. La jornada también estuvo marcada por la caída de Johann Zarco, que se fue al suelo tras engancharse su pierna izquierda con la rueda trasera de la Ducati de Pecco Bagnaia. El equipo LCR Honda descartó una fractura abierta y el francés explicó después que sufrió una pequeña fractura en el peroné, además de lesiones en los ligamentos de la rodilla y el menisco medial. El piloto de MotoGP Álex Márquez sufrió una dura caída en Montmeló durante el Gran Premio de Catalunya, después de impactar a gran velocidad contra la KTM de Pedro Acosta. Pese a lo aparatoso del accidente, el corredor de Cervera pudo tranquilizar después a sus seguidores: “Todo controlado, toca pasar por el quirófano”.