Irán ha advertido este domingo a Estados Unidos de que cualquier nueva acción militar desencadenará una réplica “más contundente y severa”, con posibles escenarios “sorpresivos y devastadores”. El aviso llega tras las últimas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, y en pleno bloqueo de las conversaciones de paz. “La repetición de cualquier insensatez para compensar la humillación sufrida por Estados Unidos en la tercera guerra impuesta contra Irán no tendrá otra consecuencia que recibir golpes aún más contundentes y severos”, declaró el portavoz de las Fuerzas Armadas, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, según la televisión estatal. El portavoz militar añadió que el “desesperado presidente de Estados Unidos” debe entender que, si sus advertencias se concretan y se produce otra agresión, “los activos y el debilitado ejército de ese país se enfrentarán a escenarios nuevos, ofensivos, sorpresivos y devastadores”. También sostuvo que Washington quedaría atrapado en “un pantano creado por ellos mismos” como resultado de las “políticas aventureras” del mandatario estadounidense. Las palabras de Teherán se producen después de que Trump asegurara el sábado que Irán “la va a pasar muy mal” si no cierra un acuerdo con Washington. Horas después, publicó en su cuenta de Truth Social un vídeo que simula el derribo de un misil iraní por un buque estadounidense, acompañado del mensaje: “Ok, lo tenemos en la mira. Fuego. Boom”. Mientras tanto, el diálogo entre Teherán y Washington, con mediación de Pakistán, sigue paralizado tras el rechazo de Estados Unidos a la más reciente propuesta iraní, a la que Trump calificó como “un pedazo de basura”. No obstante, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó el viernes al margen de la reunión ministerial de los BRICS en Nueva Delhi que, pese al bloqueo formal, ambos países aún intercambian mensajes, aunque “lentamente”. La última oferta de Irán planteaba a EEUU el pago de una indemnización por los daños de la guerra, el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz, la liberación de activos bloqueados por Washington y el levantamiento de las sanciones. La discusión sobre el programa nuclear quedaría para una etapa posterior. Por ahora, se mantiene el alto el fuego pactado el 8 de abril, si bien Trump advirtió hace una semana de que la tregua es “increíblemente frágil”. Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero una ofensiva contra Irán, en la que fueron asesinados altos cargos del país, entre ellos el líder supremo Alí Jameneí, y se bombardearon infraestructuras militares, civiles e industriales, con un balance de más de 3.300 muertos en territorio iraní. Teherán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra Israel y contra posiciones estadounidenses en varios países árabes de Oriente Medio —como Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin, Kuwait y Arabia Saudí, entre otros—, además de bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, por el que circula cerca del 20 % del petróleo y gas mundial. En paralelo, desde el 13 de abril, Estados Unidos mantiene un cerco naval sobre puertos y buques iraníes. Irán ha advertido este domingo a Estados Unidos de que cualquier nueva acción militar desencadenará una réplica “más contundente y severa”, con posibles escenarios “sorpresivos y devastadores”. El aviso llega tras las últimas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, y en pleno bloqueo de las conversaciones de paz.