La mayoría de los bolivianos respalda mantener el Estado Plurinacional, pero con cambiosUna encuesta posterior a las elecciones del año pasado en Bolivia, elaborada por la empresa Integrated Communications and Research a pedido del Instituto Interamericano para la Democracia, ha presentado un mapa complejo de la opinión pública, atravesado por un doble malestar —económico e institucional— que se extiende ahora hasta el terreno simbólico e identitario. Si la economía y la justicia concentran la mayor inquietud en la ciudadanía, el debate sobre la identidad nacional y el modelo de Estado añade una capa central al diagnóstico: ¿hasta qué punto la crisis actual erosiona la pertenencia nacional o abre paso a pulsiones de cambio profundo en la estructura estatal?En pleno debate sobre la identidad nacional y el modelo de Estado, la encuesta revela que, a pesar de la crisis económica e institucional, la mayoría de la población mantiene una identificación sólida con la nación y prefiere reformar el Estado Plurinacional antes que abolirlo. Las diferencias más marcadas aparecen entre generaciones, mientras que los matices regionales y de género tienen menos peso en la división social.PUBLICIDADEl estudio muestra que aproximadamente dos tercios de la ciudadanía boliviana conservan un fuerte sentido de identidad nacional, y cerca del 70% se inclina por una reforma profunda del Estado Plurinacional, en lugar de abolirlo o restaurar sin cambios el modelo republicano anterior. El respaldo a la idea de una “sola nación” es predominante, aunque existe también una base relevante que apoya la pluralidad sin fomentar divisiones.Datos obtenidos de la Encuesta Post Electoral en Bolivia, elaborada por la empresa Integrated Communications and Research (Imagen Ilustrativa Infobae)En ese sentido, el diagnóstico señala que un 66,1% de las personas expresan una fuerte identificación con Bolivia, y un 69,6% aboga por mejorar el Estado Plurinacional. Solo el 22,8% optaría por su abolición, y apenas el 5,9% lo mantendría sin cambios. Así, la mayoría rechaza tanto el statu quo como un retorno directo al pasado republicano.PUBLICIDADEn lo relativo a la unidad nacional, la opción republicana resulta ligeramente más popular que el Estado Plurinacional como símbolo colectivo, con 53,9% frente a 46,1% de preferencias. Esta diferencia es más visible en el Oriente del país y entre personas mayores, mientras que entre los jóvenes el apoyo a la plurinacionalidad crece, alcanzando el 51,8% en el grupo de 18 a 33 años.El concepto de Bolivia como “una sola nación” concentra la aprobación del 56,3% de la población, y el 40,3% respalda el Estado con varias naciones. Este respaldo a la pluralidad es significativo, pero no desplaza el amplio consenso nacionalista.PUBLICIDADLa variable de edad destaca como el principal elemento diferenciador. Quienes tienen entre 18 y 33 años muestran la mayor preferencia por el modelo plurinacional y la reforma institucional, con un 79% que apoya la mejora del Estado Plurinacional, frente al 60% en las personas mayores de 57 años. Dentro de este último grupo, el 30,3% favorecería abolir la plurinacionalidad.Manifestantes de sindicatos mineros participan en una protesta contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, en medio de la actual crisis económica y de combustible, en La Paz (REUTERS/Claudia Morales)En el aspecto regional, el Oriente tiende a preferir el modelo republicano, con el 54% respaldando esta alternativa para la unidad nacional. Por su parte, el Occidente muestra mayor afinidad con el Estado Plurinacional, donde el 43,5% expresa dicha preferencia. No obstante, la tendencia mayoritaria en el país es la reforma institucional, que atraviesa las regiones.PUBLICIDADLas diferencias de género aparecen en segundo plano, ya que las mujeres muestran mayor respaldo a la reforma estatal que los hombres, quienes presentan un mayor grado de apoyo al abandono del modelo plurinacional. Sin embargo, las brechas en cuanto a identidad nacional o concepto de unidad son menores.En conclusión, los resultados indican que la demanda más extendida en Bolivia apunta a una reforma institucional orientada a lograr mayor eficacia, representación y confianza pública. Esta exigencia trasciende generaciones y regiones, basada en la convicción de que unidad y pluralidad pueden coexistir sin destruir el modelo estatal.PUBLICIDADEl presidente Rodrigo Paz está entre los "menos deteriorados" por la crisis boliviana, según el estudio (EFE/ Presidencia de Bolivia)