SEMANA: Ecuador y Colombia han tenido tensiones históricas, pero lo que ha primado es la relación de respeto entre dos países hermanos. ¿Cómo terminamos en la crisis que estamos viviendo hoy? Juan Carlos Holguín: El presidente Petro tuvo una intervención directa en la política ecuatoriana, generando no solamente una desestabilización política, sino una injerencia sobre la justicia ecuatoriana. Y eso sucedió en el momento en que entregó la ciudadanía colombiana a Jorge Glas (exvicepresidente de Rafael Correa condenado por corrupción).Gustavo Petro responde a investigación sobre alias Fito y gobierno de Daniel Noboa: “Buscan desviar el debate del narcotráfico”Ese hecho se convierte en un gesto por demás irrespetuoso con el Ecuador y me parece que, a raíz de ese hecho, las tensiones lamentablemente empezaron a subir. SEMANA: ¿Cuál es el estado de las relaciones hoy? J.H.: Me parece que el presidente Noboa y el Ecuador han dejado clara una posición sobre lo que el presidente Petro ha dejado de hacer por la frontera con nuestro país. Creo que el hecho de que hace pocos días el ministro de Defensa de Petro reconociera que han enviado por fin 1.500 hombres a un operativo en nuestra frontera demuestra que durante más de cuatro años eso no se había realizado. Por lo tanto, creo que lo que se está visibilizando es que, al término del gobierno del presidente Petro, recién existe, fruto de esta política arancelaria, una visión clara de proteger las fronteras, digamos, de ambos países.Los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa, y de Colombia, Gustavo Petro. Foto: AP/PresidenciaSEMANA: Ya que lo mencionó, hay que decir que el presidente Noboa ha utilizado una estrategia que antes de la era Trump no era usual y es la guerra arancelaria. ¿Usted cómo ve esa salida entre ambos países?J.H.: En estos días que he estado en Colombia, discutíamos con algunos exministros de Relaciones Exteriores de este país que siempre ir hacia una política de guerra arancelaria es un fracaso de la diplomacia. Pero el mundo, desde enero del año 2025, como usted lo menciona, tiene a esa política como uno de los elementos hoy más visibles a la hora de generar relaciones bilaterales y regionales. No es lo óptimo, pero lamentablemente, en el caso de Ecuador y Colombia, creo que ha sido una medida necesaria y que hasta el momento podría dar resultados, en cuanto hay mayor cantidad de militares colombianos protegiendo la frontera entre Ecuador y Colombia.SEMANA: ¿Hoy en materia de aranceles en qué estamos?J.H.: Han sido públicos los listados de ambos países. El presidente Noboa, fruto de una conversación con la candidata Paloma Valencia, anunció una disminución del 25 por ciento para llegar a una tasa del 75 por ciento, que es muy alta para lo que han sido los históricos entre ambos países. Y en el caso de Colombia, ha habido políticas arancelarias distintas para distintos productos, puesto que Colombia finalmente ha tenido una afectación de ciertos productos en los cuales son más grandes las exportaciones ecuatorianas hacia Colombia, que son pocas en la balanza en conjunto.Paloma Valencia habló con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa: “Baja los aranceles del 100 % al 75 %”SEMANA: El presidente Petro aseguró que Ecuador es un mayor exportador de cocaína que Colombia. ¿Eso tiene algún asidero?J.H.: Eso es falso. El presidente Petro se ha acostumbrado a dar declaraciones sin sustento. Es evidente que la producción de hoja de coca en Colombia durante el gobierno del presidente Petro solo ha crecido y que, adicionalmente, el Ecuador se ve afectado por la cantidad de cocaína ya producida desde Colombia que llega a nuestras fronteras. El Ecuador siempre ha tenido capacidades militares disminuidas y aún más después de diez años del correísmo, que desinstitucionalizó las Fuerzas Armadas y operó en conjunto con estructuras ilegales. Fue reconocido en el caso de Angostura cómo las Farc cooperaban en nuestro territorio y, a raíz de esa desinstitucionalización de las Fuerzas Armadas, el Ecuador, con sus pocas capacidades que se van reorganizando, trata de detener lo que ha sido el flujo de la droga desde Colombia al Ecuador y que tanto daño ha hecho al Ecuador por la despreocupación del presidente Petro de la frontera.Colombia y Ecuador comparten una frontera terrestre de 586 kilómetros de longitud. Foto: Getty Images/iStockphotoSEMANA: El presidente Noboa dio una entrevista a SEMANA que generó mucho revuelo sobre lo que es la relación de ambos mandatarios, tanto que el presidente Petro dijo que lo iba a denunciar penalmente. ¿Tienen eco esas amenazas en Ecuador? J.H.: El presidente Petro, lamentablemente, se ha acostumbrado a mentir mucho y un presidente que gobierna desde la mentira para sostenerse genera un daño antropológico muy grande. Hasta ahora, el presidente Petro no logra explicar a profundidad lo que hizo en Manta. Y ese es un tema que, conforme pasa el tiempo, dará la verdad a ambos países de lo que fue el impacto que tuvo.SEMANA: ¿Qué se sabe de esa visita?J.H.: Muy poco, porque recién se ha empezado a evidenciar. Es raro que un mandatario que llegue al Ecuador a un cambio de mando elija Manta como un lugar de destino para escribir un libro. El Ecuador es un país que tiene muchos otros destinos elegidos por un jefe de Estado si hubiese querido ir a inspirarse desde la perspectiva intelectual. Por lo cual, todo alrededor de ese viaje es un manto de dudas. Y por eso digo que el tiempo traerá la verdad, que no puede esconderse siempre.SEMANA: ¿La verdad llegará por la vía de lo que cuente alias Fito en Estados Unidos?J.H.: No necesariamente. El escenario puede ser por alias Fito, pero podría ser por las actividades que realizó mientras estuvo encerrado en una casa en Manta. Medios de comunicación en Ecuador han identificado la casa donde estuvo, que se aleja mucho de la realidad de una casita en medio de un monte, que fue lo que preliminarmente dijo el presidente Petro sobre su estadía en Ecuador. SEMANA: En Colombia estamos en una campaña presidencial marcada por un magnicidio, el de Miguel Uribe Turbay. Ustedes vivieron algo igual de doloroso con el asesinato de Fernando Villavicencio, a manos, tristemente, de colombianos. ¿Qué lecciones puede compartirnos de esa campaña atravesada por el duelo? J.H.: Son heridas profundas de las que es difícil salir. Me parece que el daño que se hace a la democracia y a la sociedad es invaluable y casi irreversible. Lo importante es que la sociedad no minimice ese hecho. Muchas veces la política avanza y se olvida de que hubo ese tipo de hechos durante una campaña política. Daniel Noboa y Gustavo Petro. Foto: Getty Images / PresidenciaSEMANA: ¿Cuál es el camino para superar la tensión tan grande que hay hoy entre nuestros países?J.H.: Ecuador y Colombia han tenido una relación histórica muy profunda, muy buena y muy positiva. Eso trasciende a los gobiernos. Yo creo que los resultados electorales que tendrá Colombia en las siguientes semanas generarán un pase de página muy rápido entre ambos países después de esta época en que el presidente Petro ha cometido muchos errores en su posición internacional con Ecuador.SEMANA: ¿Qué tanto inciden los resultados electorales en lo que pueda pasar en la relación con Ecuador?J.H.: Creería que van a ser importantes en cuanto Colombia pueda tener un modelo democrático, un modelo abierto a sus vecinos, abierto a la integración regional, gane quien gane. Me parece que esa es la incidencia más importante para que, a raíz de la elección, vuelvan las relaciones normales, no solamente entre los dos países, sino a nivel regional.Daniel Noboa denuncia incursión de “guerrilleros colombianos” en frontera de Ecuador y lanza grave acusación contra Gustavo PetroSEMANA: ¿Hay alguna preocupación sobre un eventual triunfo de Iván Cepeda?J.H.: Me parece que eso lo tiene que determinar el pueblo colombiano. Lo único que es importante advertir en términos de las relaciones regionales es que estas no pueden tener una ideología. Los países, las sociedades, las relaciones entre Estados tienen que trascender las ideologías. Por lo tanto, gane quien gane, esperemos que abandone la ideología para pensar precisamente en el camino de las sociedades. SEMANA: Cuando usted fue canciller también se vivieron momentos de tensión con Colombia. ¿Cómo se superaron? J.H.: Siempre el diálogo y la diplomacia tienen que primar sobre lo político, y allí está, diría yo, el principal objetivo que deben tener los jefes de Estado y los diplomáticos para mantener siempre sanas las relaciones bilaterales. Y hoy también sectores privados vibrantes de los países, muy maduros, que pueden llevar las relaciones desde una perspectiva política.