El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió este viernes que quienes intenten destrozar la democracia serán encarcelados, mientras el país afronta protestas sociales que, según las autoridades, son parte de un plan para desestabilizar el Gobierno con un supuesto financiamiento desde el narcotráfico. “Lo digo con absoluta firmeza (...) Esos que intentan, del pasado, destrozar esta democracia se van a ir a la cárcel porque el valor de la democracia está por encima de cualquier interés personal”, afirmó el mandatario en un acto en el antiguo Palacio de Gobierno.

El gobernante se refirió al tema tras la presentación del informe ‘Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe’, por parte de la subsecretaria generlas de las Naciones Unidas y directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Michelle Muschett.

El mandatario, que lleva seis meses de gestión, también destacó que Bolivia atraviesa una suerte de “cataclismo” porque se produjo una “ruptura” entre “una visión de la política y la democracia del siglo XX” frente a “la construcción de lo que es la democracia, la convivencia y el desarrollo de Bolivia en el siglo XXI”.