Perú vuelve a ubicarse en el décimo puesto del Global Business Complexity Index (GBCI) 2026, elaborado por TMF Group, firma especializada de servicios administrativos y de cumplimiento normativo, que analiza 81 países que concentran más del 90% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial. Este resultado refleja un cambio de tendencia respecto a 2025, cuando el país se encontraba en el puesto 13. Únete a nuestro canal de política y economía El ascenso al top 10 implica un retroceso en términos de simplificación del entorno empresarial, luego de tres años consecutivos de mejora entre 2023 y 2025. El informe señala que el análisis mide el nivel de dificultad para operar en cada país, considerando el costo de cumplimiento normativo para empresas locales y extranjeras. TE RECOMENDAMOSROBERTO SÁNCHEZ EN SEGUNDA VUELTA Y ANAHÍ DURAND EN VIVO | QUE NO SE TE OLVIDE CON CARLOS CORNEJO En este contexto, el estudio GBCI 2026 destaca que la complejidad en Perú está fuertemente vinculada a los procesos de digitalización aplicados al cumplimiento regulatorio. La implementación de nuevas plataformas y exigencias digitales por parte de las autoridades obliga a las empresas a adaptar constantemente sus sistemas internos, especialmente en materia de reportes y gestión administrativa. Sin embargo, el informe también subraya que esta misma digitalización puede generar mejoras en la eficiencia operativa cuando es adoptada adecuadamente, al permitir una mayor automatización de trámites y una interacción más ordenada con las entidades regulatorias. GBCI 2026: digitalización aumenta complejidad empresarial en Perú El GBCI 2026 identifica la digitalización como el principal factor que incrementa la complejidad en Perú. Aunque el país impulsó las plataformas de comercio electrónico y herramientas digitales para facilitar el acceso de las Pequeñas y medianas empresas (Pymes) a mercados más amplios, este proceso también ha elevado las exigencias regulatorias. Uno de los puntos es que la implementación de nuevos sistemas digitales obliga a las empresas a actualizar constantemente sus mecanismos de cumplimiento. Además, la coexistencia entre trámites digitalizados y procedimientos que aún requieren presencia física genera una doble dinámica operativa que dificulta la eficiencia empresarial. El informe también destaca que el 58% de las naciones ya exige facturación electrónica, frente al 54% del año anterior. Este avance hacia la contabilidad electrónica refuerza el control de las autoridades, pero incrementa la carga de cumplimiento para las empresas que operan en estos entornos. Perú, el sexto país más complejo de América Latina para hacer negocios En el ranking global del GBCI 2026, Perú ocupa el puesto 10 entre 81 países evaluados. En el contexto regional, se ubica como el sexto país más complejo de América Latina, por detrás de México, Brasil, Colombia, Bolivia y Argentina. Este posicionamiento refleja que, pese a mejoras previas en años anteriores, el país aún mantiene un entorno regulatorio exigente para la operación empresarial. El informe resalta que el análisis no solo considera el atractivo económico, sino el nivel de carga operativa que enfrentan las compañías al cumplir con normativas. Digitalización y complejidad empresarial en Perú, según el GBCI 2026 El estudio del GBCI analiza 292 indicadores por economía, incluyendo contabilidad e impuestos, regulación laboral y gestión de entidades legales. Estos elementos permiten medir el nivel de complejidad que enfrentan tanto empresas locales como inversionistas internacionales. Según Geraldo Arosemena, Country Head para Perú y Bolivia de TMF Group, la digitalización representa tanto un desafío como una oportunidad. Señala que “cuando las empresas logren adoptar con éxito las herramientas digitales, podrán agilizar las presentaciones, aclarar las obligaciones y simplificar las interacciones con las autoridades”. Sin embargo, enfatiza que el beneficio dependerá de la capacidad de las empresas para invertir en tecnología, cumplimiento y procesos eficientes. Perú frente a Colombia, Bolivia y Argentina en complejidad para hacer negocios Perú, en el puesto 10 del GBCI 2026, comparte con Colombia, Bolivia y Argentina un entorno empresarial complejo, pero con una diferencia en el origen de esa complejidad. En el caso peruano, la principal presión proviene de la digitalización del cumplimiento regulatorio, que obliga a las empresas extranjeras a actualizar constantemente sus sistemas y procesos para atender exigencias fiscales, contables y administrativas. Esto genera una complejidad principalmente operativa y tecnológica, donde la adaptación digital es determinante. En contraste, Colombia, Bolivia y Argentina enfrentan una complejidad más ligada a factores regulatorios, estructurales y macroeconómicos. Colombia se caracteriza por cambios tributarios frecuentes y mayores exigencias de reporte; Bolivia, por la baja digitalización, la burocracia presencial y la escasez de divisas; y Argentina, por la inestabilidad normativa y las restricciones cambiarias que afectan la planificación empresarial. En conjunto, Perú se sitúa en un punto intermedio: comparte elementos de presión regulatoria y operativa con sus pares, pero sin la combinación más extrema de inestabilidad y restricciones que se observa en otros mercados. Su principal diferencia es que la complejidad está más asociada a la transformación digital del cumplimiento, lo que, pese a las dificultades, también puede generar eficiencias si las empresas logran adaptarse adecuadamente. Top 10 de países más complejos Grecia México Brasil Francia Turquía Colombia Bolivia Italia Argentina Perú