Ángeles García

Ciudad de México / 15.05.2026 11:26:38

El relevo en la dirección general de Petróleos Mexicanos (Pemex) no representa un cambio de fondo para la empresa petrolera del Estado, aseguraron especialistas del sector, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara la salida de Víctor Rodríguez Padilla y el nombramiento de Juan Carlos Carpio, quien se desempeñaba como director corporativo de Finanzas de la empresa pública.Para Gonzalo Monroy, director general de Grupo Mexicano de Energía y Construcción (GMEC), la modificación en la dirección de Pemex responde más a factores políticos y de comunicación que a un replanteamiento operativo dentro de la petrolera.“La realidad es que, en términos operativos y la realidad de Pemex, no hay ningún cambio, si ahorita estamos viendo la salida de Víctor Rodríguez Padilla es producto, principalmente, de comunicación que fue el ocultamiento del derrame de Abkatún-Pol-Chuc (Sonda de Campeche)”, afirmó en entrevista para MILENIO.A pesar del cambio en la dirección, el especialista sostuvo que la estrategia de la petrolera seguirá enfocada en el impulso a la producción de petrolíferos bajo el discurso de soberanía energética, una política que, dijo, no ha dado resultados positivos para la empresa.“Es un modelo que no está ayudando a la petrolera. Hemos visto, por ejemplo, cómo fue el año 2025, donde Pemex perdió una cantidad importante de dinero”, aseguró.Añadió que los resultados financieros continúan reflejando presiones para la empresa estatal.“Lo vemos en el primer trimestre donde Pemex sigue perdiendo dinero, por ahora queda de relieve que la influencia del director general de Pemex en la operación diaria y en la dirección de la empresa importa o vale muy poco”, añadió.Sobre los principales retos que enfrentará Juan Carlos Carpio al frente de Pemex, Monroy mencionó primero la caída en la producción petrolera.“La principal y la más importante es la declinación en la producción petrolera. Esta es justamente la mayor preocupación que tiene que tener el director de Pemex”, aclaró Monroy.También apuntó al desempeño de las refinerías, cuya utilización, aseguró, permanece limitada.“La segunda, encontrar justamente cómo las refinerías aumentan su utilización que está prácticamente estancado en el 50 por ciento”.Otro de los desafíos será mejorar la liquidez de la empresa y atender los adeudos con proveedores.Finalmente, señaló que recuperar la confianza de inversionistas y empresas privadas será uno de los retos más complejos para la petrolera.“La cuarta, ya mucho más difícil, es generar o reengenerar mejor dicho la confianza hacia la empresa, el que haya dejado de pagar como lo hizo, con sus proveedores, que no está atrayendo una participación o interés de parte de la iniciativa privada es un tema de mediano y largo plazo”, dijo Monroy.MVDJ