Un estudio estima que el 25% de los partidos se celebrarán probablemente en condiciones de calor peligrosas para la salud. El riesgo de las “condiciones más extremas casi se ha duplicado” respecto a la Copa del Mundo de EE UU de 1994
Es difícil encontrar una esfera que no se vea alterada por un cambio climático que, entre otras cuestiones, está detrás del incremento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor en el mundo. El deporte no es ajeno y competiciones como los Juegos Olímpicos de Invierno y las grandes vueltas ciclistas se han visto o se verán seriamente afectadas por el calentamiento. El evento deportivo más visto en el planeta, la Copa del Mundo de Fútbol masculino de la FIFA, que se celebra en Norteamérica y arrancará en menos de un mes, también estará marcado por esta crisis.
Un estudio elaborado por los científicos del World Weather Attribution (WWA) advierte de que alrededor del 25% de los partidos que se jugarán —26 de los 104 programados— se desarrollarán probablemente en condiciones peligrosas para la salud de los jugadores e, incluso, en algunos casos de los aficionados que asistan a los estadios. Los investigadores, encabezados por Frederick Otto y Theodore Keeping, del Imperial College de Londres, han utilizado los datos históricos de temperaturas y otras variables meteorológicas para determinar si en el momento en el que está prevista la celebración de cada encuentro se superarán los valores de seguridad.










