El cuadro ‘Brown and blacks in reds’ se vende por 86 millones de dólares, cerca del récord del pintor estadounidense de origen letón. Los galeristas de la feria Tefaf destacan el apetito inversor pese a la incertidumbre económica por la guerra de Irán
Nueva York ofrece un muy buen indicador de por dónde respiran las grandes fortunas del planeta. Y los primeros síntomas indican que, pese a la incertidumbre ante una crisis en Irán de la que nadie conoce su desenlace, los ricos tienen ganas de gastar su dinero, especialmente en arte. Es la conclusión de la subasta de Sotheby’s celebrada este jueves, que marca el inicio de la semana grande del arte en la capital financiera de Estados Unidos. El cuadro de Mark Rothko Brown and blacks in reds se vendió por 85,8 millones de dólares, muy cerca del récord del pintor estadounidense de origen letón, que estaba en 86,9 millones. Esta pintura abstracta en tonos rojizos, de 1957, partía con una valoración inicial de entre 70 y 100 millones.
El optimismo —casi se podría decir euforia— que se sentía este jueves en los abarrotados pasillos de la feria Tefaf Nueva York —abierta para invitados y prensa, y a partir del viernes para el público en general— apunta en la misma dirección. “Se puede palpar la excitación ante esta semana del arte que acaba de comenzar. En un mundo con tanta negatividad, el arte se ha convertido en una experiencia positiva de sanación. Los inversores tienen ganas de llevar belleza a su vida”, aseguraba Leanne Wood, directora de Tefaf Nueva York, en uno de los escasos momentos en los que los potenciales compradores la dejaban tranquila.








