La primera ministra de Letonia, Evika Šiliņa, quien ha sido una defensora acérrima del apoyo a Ucrania frente a Rusia, ha visto cómo su coalición de Gobierno ha saltado por los aires tras impactar en el territorio del país dos drones ucranianos desviados supuestamente por Moscú.

Šiliņa ha dimitido este jueves por la crisis con sus socios de gobierno, unos meses antes de las elecciones generales que celebrará Letonia el próximo mes de octubre, en las que aspiraba a renovar su mandato.

En septiembre de 2023, tras ser designada líder del partido Nueva Unidad (JV), formó una atípica coalición entre su partido centrista, la alianza de Unión de Verdes y Campesinos (ZZS) y los socialdemócratas de Pro. Pero las diferencias entre los socios han puesto fin a ese Gobierno, después de que dos drones ucranianos impactaran y causaran daños en una instalación de almacenamiento de combustible en la ciudad de Rēzekne, en el este de Letonia, y cerca de la frontera con Rusia.

Los drones se dirigían a Rusia, pero las fuerzas rusas lograron desviarlos con medios de guerra electrónica, según Ucrania.

Šiliņa responsabilizó al hasta entonces ministro de Defensa, el socialdemócrata Andris Sprūds, del fracaso a la hora de interceptar los drones y forzó su dimisión, mientras que Pro denunció que la primera ministra no les había informado de su intención de destituirle y de politizar una cuestión militar, desacreditando con ello a las Fuerzas Armadas.