El Ursa Major, en una imagen de archivo, en la costa de Portugal
HANDOUT / AFP
Joaquín Vera
Madrid
El misterioso hundimiento del carguero con bandera rusa Ursa Major, en diciembre de 2024 a unas 60 millas de Cartagena (Murcia), sigue sumando capítulos de circunstancias (aún) inexplicables. Después de que el Gobierno central informase, a través de una respuesta parlamentaria, que el capitán del buque llegó a confesar a la Guardia Civil que transportaba “los componentes de dos reactores nucleares”, una investigación publicada por la cadena CNN sitúa a aviones estadounidenses de reconocimiento nuclear sobrevolando el barco hundido hasta en dos ocasiones en el último año. Además, el medio de comunicación, citando a una fuente cercana a la investigación, ubica también a un presunto buque espía ruso en la zona una semana después del hundimiento, provocando cuatro explosiones.











