Artemis III marcará la primera vez que la NASA prueba el acoplamiento entre Orion y módulos de aterrizaje de SpaceX y Blue Origin en órbita terrestre.

(Imagen Ilustrativa Infobae)La NASA enfrenta en 2027 un desafío sin precedentes: la misión Artemis III fue diseñada como la campaña orbital más compleja en la historia reciente de la agencia espacial de EEUU.Sin viajar a la Luna, será una misión diseñada con el objetivo de probar y validar tecnologías, maniobras de encuentro y acoplamiento, y la interoperabilidad de los sistemas que harán posible el regreso humano a la superficie lunar. PUBLICIDADCon la llegada de los componentes clave del cohete SLS a Florida y tras el éxito histórico de Artemis II, la agencia estadounidense inicia la cuenta regresiva para una misión que marcará un antes y un después en la exploración del espacio profundo.El nuevo enfoque de Artemis III abandona el plan original de aterrizaje tripulado y lo reemplaza por una estrategia centrada en pruebas orbitales, maniobras de acoplamiento y validación de hardware, tanto de la NASA como de sus socios industriales. PUBLICIDADCon la cápsula Orion, los módulos de aterrizaje Starship de SpaceX y Blue Moon de Blue Origin, y la colaboración de empresas y agencias internacionales, la misión se perfila como un laboratorio en órbita para la siguiente generación de exploradores lunares.El cohete SLS es el más potente construido por la NASA, con 64 metros de altura y propulsores que generan más del 75 por ciento del empuje en el despegue. (NASA)