Esta malla bloquea entre un 85 y un 95% de los rayos UV, deja pasar el aire y se instala fácilmente gracias a sus ojales metálicos reforzados

Una de las cosas que más valoramos cuando llega el buen tiempo es poder disfrutar de los espacios exteriores de nuestras casas. El balcón, la terraza, el patio o el jardín, por unos meses al año, aspiran a convertirse en el centro neurálgico de nuestros hogares. Aunque muchas veces, aunque nos pasemos semanas preparando estos espacios con todo el cariño, limpiándolos, comprando muebles nuevos para el jardín e instalando césped artificial, es cierto que, en cuanto llegan las altas temperaturas, no hay quien esté en el exterior si no tenemos algo que nos proteja del impacto directo del ardiente sol de los meses de verano.

Por eso, cada vez más personas, a la hora de preparar estas zonas exteriores para el buen tiempo, tienen en cuenta que necesitan encontrar soluciones sencillas que protejan y reduzcan la temperatura para poder disfrutar del aire libre sin sufrir una insolación. Esta malla de sombra transpirable está pensada precisamente para eso: crear una zona más fresca y protegida en exteriores.

Si el sol impacta de forma directa en estos espacios exteriores, lo normal es que el suelo queme, la temperatura sea muy alta y sentarse a comer fuera o solamente salir a regar las plantas se vuelva algo incómodo y desagradable. Esta malla es muy práctica para evitar esa sensación de efecto invernadero, como pasa con otros toldos más gruesos. El tejido transpirable permite que el aire siga circulando sin permitir que el sol impacte directamente en el suelo o los muebles, para evitar que quemen.