La Audiencia de Barcelona no ve delito de odio en sus declaraciones contra Vox
La Audiencia de Barcelona ha absuelto al humorista Jaïr Domínguez, para quien Vox pedía dos años de prisión, al concluir que, más allá de su corrección e intenciones al llamar en la radio a combatir al fascismo “con un puñetazo en la boca”, no supuso un “peligro real” y le protege la libertad de expresión....
Así lo ha acordado la Sección tercera de la Audiencia de Barcelona en una sentencia de un juicio que se celebró el pasado mes de abril y cuyo documento remarca que, “independientemente” de la opinión que pueda sostenerse sobre su comentario, en una colaboración en el programa Els matins de Catalunya Ràdio en la que hacía reflexiones en un “tono sarcástico”, el humorista queda amparado por la libertad de expresión, sin que se le pueda atribuir un delito de odio.
La sala entiende que identificar la ideología de Vox con el fascismo y sus votantes en el Alt Empordà (Girona) con “poligoneros” y concluir que solo se le puede combatir con un “puñetazo en la boca”, y no con la democracia o la negociación, “no puede calificarse como un delito de odio, sino que se debe enmarcar dentro de la notable ampliación de los límites a la libertad de expresión”.







