Ambos acumulan más de una decena de denuncias, mientras el PP insiste en defenderlos
A la dirección del Congreso se le agota la paciencia con los agitadores ultras Vito Zoppellari Quiles y Bertrand Ndongo. Los dos, amparados en las credenciales de prensa que les fueron concedidas, campan por la Cámara hostigando a políticos de izquierda, reventando ruedas de prensa y enfrentándose a periodistas de diversos medios. Quiles y Ndongo han protagonizado esta semana nuevos incidentes, que han derivado en tres denuncias más ante los servicios del Congreso, basadas en las disposiciones introducidas el pasado año en el Reglamento para ponerle coto a ese tipo de actitudes. Quiles ya acumulaba ocho expedientes tras diversas denuncias presentadas por grupos políticos o por la propia Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP). Ndongo, otros dos. La Mesa, en la reunión del próximo miércoles, se dispone a aprobar las primeras sanciones contra ellos, que con toda probabilidad derivarán en la retirada temporal de sus acreditaciones.
Las denuncias se han venido acumulando desde hace meses, lo que ha impacientado a quienes suelen sufrir las actuaciones de ambos agitadores, diputados o periodistas. Quiles está acreditado por EDA TV y Ndongo por Periodista Digital. El procedimiento establecido cuando se reformó el Reglamento de la Cámara, un texto con rango de ley, es muy garantista. Las denuncias tienen que ser validadas por la Mesa; informadas por el Consejo Consultivo de Comunicación, un órgano de nueva creación donde tienen representación los grupos políticos, asociaciones de periodistas y funcionarios de la Cámara; instruidas por un letrado y sometidas a las alegaciones que presenten los interesados.






