Madrid (EFE).- La Comisión de Salud Pública ha aprobado el protocolo para los pasajeros del crucero afectado por un brote de hantavirus, que establece, entre otras medidas, cuarentenas obligatorias en el Hospital Gómez Ulla de Madrid a los españoles que estuvieran en el buque desde el 1 de abril o que hayan tenido contacto con casos confirmados.

A su llegada al centro, se les hará una prueba PCR y otra a los 7 días; durante el tiempo que se prolongue la cuarentena, en la que se llevará a cabo una vigilancia activa, que incluye el registro de la temperatura dos veces al día para detectar precozmente cualquier síntoma compatible con la infección, los cruceristas deberán permanecer en habitaciones individuales y sin recibir visitas.

Cualquiera que desarrolle síntomas como fiebre, disnea, mialgias o vómitos será trasladado de inmediato a una habitación de aislamiento con presión negativa. Se les practicará una PCR en sangre y en suero, y si resulta negativa pero continúa con síntomas, se le repetirá una prueba 24 horas después.

Si siguen persistiendo los síntomas y no hay otro diagnóstico que sea compatible o que «sea razonablemente certero para diagnosticar esa situación», se repetirá cada 48 horas si siguen persistiendo esos síntomas.