El portavoz del PP y representante del ala moderada defiende la “prioridad nacional” porque “no influye el color de la piel” y admite que durante su baja tuvo la tentación de no volver a la política
El día que empezaba el 21º congreso nacional del PP, un 5 de julio del año pasado, Alberto Núñez Feijóo convocó a Borja Sémper en su despacho. El líder del PP quería proponer al portavoz del PP que revalidara en su puesto, pese a que era consciente de que su perfil de verso suelto y de representante del ala moderada del PP a veces le causaba problemas. La respuesta de Sémper a su proposición le dejó helado. ...
―Creo que debes darle una vuelta, porque tengo cáncer de páncreas.
El diputado vasco, de 50 años, reveló en ese momento a su jefe el diagnóstico de la grave enfermedad que le ha tenido retirado los últimos diez meses de la política, y que ha superado con éxito. No sin transitar un “oscuro túnel”, como él mismo ha relatado este martes en un desayuno informativo que ha protagonizado para anunciar su regreso y que ha abarrotado el elegante salón del Hotel Four Seasons en Madrid.
Feijóo le ha presentado con visible emoción. “Borja no eleva el tono, eleva la política”, le ha halagado el líder del PP, antes de confesar que le “echaba de menos”. “Sus críticos le afean en ocasiones una actitud de moderadito, pero no confundamos elegancia formal con falta de carácter”, ha remarcado Feijóo, que después se ha sentado a escuchar cómo su portavoz contaba que ha tenido “alguna tentación de retirada” de la política durante su baja por enfermedad. “Pero la tentación duró poco”, ha rememorado Sémper. “Decidí que abandonar no era una opción. Sobre todo cuando se tiene la oportunidad de contribuir al cambio”, ha explicado. “Vuelvo por segunda vez al lado de la persona en quien más creo, que es Feijóo”.






