Las encuestas oficiales e independientes coinciden en el desgaste del líder ruso al agravarse los problemas económicos desde 2025

Hacía casi tres años que Vladímir Putin no daba un beso a un niño en público. El pasado 27 de abril, en medio de una ola inédita de ―suaves— críticas sobre la situación del país, el presidente ruso repetía un gesto de cercanía al pueblo que no practicaba desde la rebelión del Grupo Wagner en junio de 2023. El líder ruso besaba en la frente y sonreía a una pequeña gimnasta cuando sus índices de aprobación caían a su nivel más bajo desde el inicio de su ofensiva sobre Ucrania. Tres días después abrazaba a otra niña en público. El apoyo al mandatario sigue siendo masivo, pero su descenso es remarcable desde que se visibilizó la crisis económica el año pasado y la situación tiene visos de empeorar.

Las encuestas de la agencia estatal de sondeos VTSIOM reflejan una brusca caída de la popularidad de Putin en los últimos dos meses. En su última publicación, anunciada el 24 de abril , la aprobación del mandatario había caído al 65,5%. En febrero, superaba el 74%.

Otra agencia vinculada al Kremlin, FOM, también refleja esta caída progresiva de la confianza en Putin durante la guerra. Su sondeo publicado este viernes mostraba una aprobación del 73%, apenas dos puntos más alta que su punto más bajo de la guerra, los primeros días de la invasión de Ucrania. No obstante, en aquel entonces su aprobación subió, no bajó, del 64% al 71% gracias a que unió a los rusos en torno al Kremlin con una “operación militar especial” que anunció rápida.