Tras casi año y medio de denuncias cruzadas que han dejado a sus carreras gravemente heridas, los actores han llegado a un punto común y evitarán ir a juicio
Han sido necesarios más de 16 meses, demandas, contrademandas, difamaciones públicas y cientos de artículos, de los diarios más serios a los tabloides más amarillistas, para poner fin a la disputa legal entre el actor y director Justin Baldoni y la actriz y productora Blake Lively, que coprotagonizaron hace dos veranos el drama romántico Romper el círculo. Por tanto, y casi in extremis, no irán a juicio, en una vista que estaba prevista para el próximo 18 de mayo. Ambas partes han hecho público un comunicado.
La nota enviada está centrada en la película, en la que se narra una relación tóxica y violenta por parte del personaje de Baldoni hacia el de Lively, en la que ella, primero, ni siquiera ve lo que sucede y, después, no sabe cómo escapar. Como se ha sabido a través de numerosas denuncias y filtraciones, Lively trató de dar su punto de vista creativo sobre la misma, pero Baldoni no solo no lo aceptó, sino que lo criticó. Desde finales de 2024, Lively ha denunciado que el director la acosó a distintos niveles: profesional, personal y sexual. Él lo negó y contrademandó, en una sucesión de dimes y diretes legales que han dejado profundamente heridas las carreras de ambos, y también la imagen pública que se podía tener de ellos.













