La estrella del pop, que fue arrestada en marzo y luego entró voluntariamente en un centro de rehabilitación, ha sido sentenciada a 12 meses de libertad condicional y a acudir al psicólogo y al psiquiatra

Exactamente dos meses después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol, este lunes, 4 de mayo,

o-frenar.html" data-link-track-dtm="">Britney Spears se ha declarado culpable de un delito menor por conducir bajo los efectos de drogas y alcohol. En este caso, ser culpable le supone una ventaja. Para la artista, dicha asunción de culpabilidad le evitará entrar en la cárcel.

La cantante, de 44 años, ha sido sentenciada a 12 meses de libertad condicional y un día de cárcel, que ya consta como tiempo cumplido, porque cuando fue detenida ya pasó unas horas en comisaría. El Tribunal Superior del Condado de Ventura —al norte de Los Ángeles, donde se produjo el suceso— también la obliga a verse con un psicólogo una vez por semana y con un psiquiatra dos veces al mes, según informan medios como NBC y People. La revista añade que además ha sido condenada a pagar una multa de 517 dólares (unos 440 euros, al cambio actual). Según Page Six, la artista deberá asistir a un curso de tres meses (y cumplir un total de 30 horas de clases) para conductores que han manejado bajo los efectos del alcohol.