El Ejecutivo regional justifica su postura por la ausencia en el desfile de las Fuerzas Armadas de la Puerta del Sol, lo que consideran “una ofensa”

En Madrid, tres kilómetros bastan para medir una fractura institucional: de la Puerta del Sol a la Rosaleda del Parque del Oeste. En la primera, acto oficial del día de la Comunidad organizado por los populares; en la segunda, celebración del Dos de Mayo de los socialistas. Ambas citas pasadas por agua. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso no ha cursado invitación ni al delegado del Gobierno en la región, Francisco Martín Aguirre, ni a ningún ministro del Ejecutivo central para asistir este sábado al evento en la Real Casa de Correos. Justifica su postura al considerar que han sido ellos los que “han desertado y los que se han autoexcluido por utilizar las instituciones para ofender gravemente a la Comunidad de Madrid y por discriminar a los madrileños hurtándoles el tradicional desfile de las Fuerzas Armadas en la Puerta del Sol”. Así lo expresó este jueves el portavoz autonómico, Miguel Ángel García Martín.

El enfrentamiento entre administraciones no es nuevo. Es la segunda vez que Ayuso no invita a ningún miembro del Ejecutivo estatal, tampoco al delegado del Gobierno, ni al secretario general del PSOE en Madrid, Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública desde 2024. Por segundo año consecutivo los socialistas vuelven a darse cita en la Rosaleda del Parque del Oeste. Alrededor de dos centenares de personas, con la rosa como emblema y una marea de prendas rojas, han recibido a López entre aplausos que opacaban la prueba de sonido del grupo Alcalá Norte, encargado esta noche de ser la banda sonora de las fiestas del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid.