El Gobierno de Delcy Rodríguez ensaya nombramientos de figuras ajenas al oficialismo, entre ellas la de Enrique Ochoa Antich como embajador en Alemania, aunque no necesariamente críticas
Venezuela cambiará su representación diplomática en España. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha decidido sustituir a Gladys Gutiérrez —exmagistrada del Tribunal Supremo y amiga personal de Hugo Chávez— por Timoteo Zambrano, en una designación inédita desde la llegada del chavismo al poder: por primera vez en más de dos décadas, la Embajada venezolana en Madrid recaerá en una figura sin trayectoria en el chavismo. La propuesta del nombramiento, confirmada por fuentes oficiales españolas y venezolanas, necesita aún el plácet del Consejo de Ministros de España, previsto para el martes ...
que viene. Con una larga trayectoria política y una agenda internacional bien tejida —que incluye su cercanía con el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero—, Zambrano se convirtió desde principios de la pasada década en uno de los nombres más recurrentes a la hora de armar equipos negociadores con el chavismo en momentos de extrema tensión.
En los mismos términos, está pendiente el nombramiento de Enrique Ochoa Antich como embajador en Alemania. Ochoa Antich es parte de esa operación moderada, la única que toleraba el régimen chavista hasta el pasado 3 de enero. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, Ochoa Antich ha presentado querellas contra Chávez y Maduro ante el Supremo por incumplimiento constitucional y peculado, al tiempo que ha moderado la confrontación, sosteniendo que en Venezuela se va a regresar a la democracia con los chavistas incluidos.






