“Es más efectivo que los bombardeos”, ha sostenido Trump, tras cumplirse dos meses desde el inicio de la guerra
Ni combates, ni cese de las hostilidades. La ofensiva estadounidense-israelí contra Irán se ha convertido en la guerra de Schrödinger, cuando se han cumplido esta semana 60 días del inicio del conflicto. La única certeza en ella es que el limbo actual se alarga. Las negociaciones se encuentran estancadas, Irán no da señales de ceder ante la presión, y el presidente Donald Trump se prepara para un cierre prolongado del estrecho de Ormuz.
Trump ha dejado claro que, por ahora, su opción es prolongar el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, convencido de que Teherán comienza a sufrir problemas incluso en el almacenamiento de su crudo al no poder exportar su petróleo. “El bloqueo es, en cierto modo, más efectivo que los bombardeos. Se están ahogando como un cerdo atiborrado. Y va a ser aún peor para ellos”, advirtió este miércoles en una entrevista concedida al digital Axios. Y repitió lo que Estados Unidos asegura que es su gran objetivo en el conflicto: los iraníes “no pueden tener un arma nuclear”.
El presidente estadounidense se muestra desafiante. Esta madrugada publicó un mensaje en redes sociales en el que, junto a una imagen suya elaborada con inteligencia artificial, en la que aparecía armado y con gafas oscuras, advertía a Teherán que “más le vale espabilar pronto”. Y agregó: “No pueden comportarse de manera coherente. No saben cómo firmar un acuerdo no nuclear”.






