“No he pedido perdón porque yo no tengo que pedir perdón”, sentenció la actriz, para reconocer después, que la pierden las formas y a veces suena un poco agresiva

Vivimos la era dorada de los duelos televisivos. Hace nada cubríamos los de La revuelta y El hormiguero y ahora toca seguir los de Marc Giró y su sustituta en TVE, Henar Álvarez. Aunque el duelo más atrac...

tivo de la noche de ayer fue el del PSG y el Bayern de Múnich, de los que hacen recordar por qué a algunas nos gusta el fútbol. Lo relevante que son ambos formatos para sus cadenas se calcula por lo grande que aparece en pantalla su anuncio en las horas previas. Ya no se puede ver nada sin que un cuarto de la pantalla esté ocupado por el título de otro espacio. Una falta de respeto al programa en emisión incomprensible, como es incomprensible que se emitan a la vez dos espacios que compiten por el mismo público objetivo. Aspiran al mismo público y tienen un estilo similar. Son dos personas que hablan muy claro y sobre todo muy alto, especialmente Álvarez. Altísimo.

Con tantas similitudes, la diferencia la marcan los invitados: Giró tenía a Almodóvar y Álvarez a Karla Sofía Gascón, que subía al cielo con Henar Álvarez después de haber estado en el infierno, o al menos en el purgatorio. Entró a ritmo de Superestrella de Aitana y a los dos segundos ya estaba haciendo ella la entrevista. Por si alguien está despistado, les recordaré que el año pasado Gascón pasó de ser la favorita al Oscar por su papel en Emilia Pérez a entrar en la gala de tapadillo después de que saliesen a la luz tuits suyos despotricando sobre casi cada forma de vida del planeta. Ser bocachancla en redes sociales lo mismo te sirve para que te veten en Hollywood que para ser presidente de Estados Unidos, siempre que seas hombre, heterosexual y blanco.