Dirigentes, militantes y altos cargos ya debaten en público tras la llamada desvelada por EL PAÍS y la trifulca televisiva entre Delgado y García
No. Emilio Delgado y Mónica García no han hablado en las últimas horas. El cruce de declaraciones de este lunes en Al Rojo Vivo, acrecentado con la llamada telefónica del pasado viernes entre ambos revelada por EL PAÍS, ha colococado a Más Madrid en el epicentro de la política nacional. El partido es a estas horas un hervidero de mensajes cruzados entre los seguidores de uno y otro bando: los moniquistas y los emilistas.
Los emilistas no están cómodos por cómo se han dado las cosas, pero consideran que ha sido bueno para el partido porque revela que se va a producir un proceso democrático interno transparente y abierto, a diferencia de otros partidos. “Ya está todo encima de la mesa. No hay necesidad de ocultar nada. El tiempo de Mónica se acabó y creemos que ahora es el de Emilio. ¿Qué tiene de malo decir eso?”, sostiene uno de los seguidores del diputado. “Eso sí, queremos que vote cuanta más gente mejor. Solo los militantes más cercanos que van a los actos no representan la generalidad del partido, sino a los más cercanos a Mónica y su gente. Es obvio”, continúa.






