Tras el lanzamiento el año pasado, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, había afrimado que la iniciativa había generado 1.300 millones de dólares en pocos días

Mucha pompa y pocas nueces. La “tarjeta dorada” o golden visa del presidente Donald Trump, que permite a extranjeros millonarios vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos tras hacer un desembolso de seis cifras, ha sido aprobada una sola vez. La revelación la hizo el propio secretario de Comercio, Howard Lutnick, quien en diciembre del año pasado aseguró que el visado llevaba recaudado un monto de 1.300 millones de dólares.

Para entender los números de Lutnick, hay que revisar sus declaraciones pasadas. En junio de 2025, el funcionario informó que 70.000 personas se encontraban en la lista de espera. Los aplicantes deben pagar durante el proceso una cuota de 15.000 dólares, lo que permite hacer una “rigurosa evaluación” de quienes solicitan el visado, que eventualmente abre el camino a la ciudadanía estadounidense. El secretario afirma que cientos de aplicaciones siguen en espera de aprobación.

El programa también permite a las corporaciones invertir 2 millones de dólares en un empleado nacido en el extranjero, junto con una cuota anual de mantenimiento del 1%. “Es, en esencia, la tarjeta verde (green card), pero mejorada”, indicó el presidente Trump durante el lanzamiento, apuntando que la visa tendría un costo de 5 millones de dólares ―que luego bajó a 1 millón― y garantizando que la iniciativa atraería talento extranjero a Estados Unidos y contribuiría al aumento de los ingresos federales. En realidad, el republicano lo que hizo fue reemplazar el programa EB-5, un visado con décadas de antigüedad que ofrecía residencia legal a inversionistas con capacidad de invertir un millón de dólares en una empresa con al menos 10 empleados.