La líder chavista recibe del colombiano la primera visita de un jefe de Estado como presidenta encargada
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aterrizó este viernes en Caracas para convertirse en el primer mandatario extranjero en pisar Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. El vecino es el primero en visitar un país singular, un país por décadas antiimperialista pero que sigue ahora los dictados de Washington. Le esperaba en el Palacio de Miraflores la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que en algo más de cien días al frente del país petrolero ha emprendido un puñado de reformas para abrir al mundo una economía exhausta y quebrada. Aliados intermitentes en distintos capítulos de la convulsa historia reciente del chavismo, ambos dirigentes de izquierda inauguran con este encuentro un nuevo periodo de deshielo después de años de aislamiento internacional para Venezuela.
La agenda oficial sitúa la cooperación en seguridad como prioridad absoluta. Buena parte de los grupos criminales que operan a un lado y otro de la frontera se mueven con la misma soltura en territorio colombiano que en el venezolano, y la zona limítrofe del Catatumbo es desde hace más de un año un campo de batalla en llamas. Esa vasta extensión de selva, montaña y ríos pegada a Venezuela se ha convertido en el epicentro de una guerra fratricida entre dos grupos armados que se disputan un territorio estratégico y rico en minerales, carbón y petróleo. En poco más de un año, desde que se agravó el conflicto, sus acciones violentas han desplazado a cerca de 100.000 personas, tras haber sembrado el terror en comunidades enteras, incapaces ya de moverse por miedo a los drones o a las minas antipersona sembradas en los caminos.






