Los agentes que analizaron los archivos intervenidos al asesor insisten en su autenticidad y los expertos fichados por Cerdán la cuestionan

Las defensas de José Luis Ábalos y Koldo García reclamaron que en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo se practicara un careo entre el antiguo asesor ministerial y Víctor de Aldama, pero la sala lo ...

rechazó. A falta de un cara a cara entre los dos acusados, frontalmente enfrentados desde que el empresario decidió autoinculparse para obtener beneficios judiciales, la novena sesión del juicio ha acogido este jueves un doble careo entre peritos oficiales y peritos contratados por las defensas para analizar las auditorías sobre los contratos de mascarilla investigados y los audios hallados en el domicilio de Koldo García que sustentan parte de la investigación. Lo que en principio se presentaba como una jornada técnica y anodina con riesgo de que se contagiaran los bostezos, ha derivado en la sesión más bronca y agitada de lo que va de juicio.

Las periciales dan a menudo lugar a situaciones tensas porque lo habitual es que una de las partes, la perjudicada por el informe en cuestión, ponga en duda las conclusiones de los peritos, que suelen ser acreditados expertos en lo suyo no siempre habituados a las críticas. En las que han centrado la sesión del juicio de este jueves se contaba con esa situación de partida: las defensas de Ábalos y Koldo García iban a intentar desvirtuar la pericial oficial y las acusaciones, los contrainformes encargados por los abogados. Así ha ocurrido durante las casi tres horas que ha durado la primera prueba del día, centrada en la auditoría que realizó el Ministerio de Transportes ya bajo el mandato de Óscar Puente sobre los contratos de mascarillas que se adjudicaron a Soluciones de Gestión, la empresa vinculada a Aldama.