La Asamblea de Madrid acoge el último pleno de este mes en un momento de máxima tensión
María Corina Machado ha pasado como un huracán por Madrid. Sus seis días en la capital de España han dado para mucho y ha levantado pasiones de lado y lado. La líder de la oposición venezolana llenó la Puerta del Sol y demostró el sábado su poder de convocatoria de los venezolanos junto a una Isabel Díaz Ayuso que la contemplaba con lágrimas en los ojos. La Premio Nobel desairó a Pedro Sánchez al negarse a ir a la Moncloa, aunque el presidente del Gobierno tenía intención de darle tratamiento de jefa de Estado sin serlo.
En cambio, se reunió con Vox, la ultraderecha, y con algunos diputados del ala más dura del PP, además de con el líder, Alberto Núñez Feijóo. En Génova han queriendo transmitir la idea de que su apoyo a la causa de María Corina Machado reafirma sus convicciones democráticas frente a Sánchez, que la misma semana participó en una cumbre en Barcelona con Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva. Ayuso y Machado se unieron en sus críticas contra los líderes progresistas latinoamericanos.
En el PSOE quieren evitar la falacia de que no respaldar de manera irrestricta todas las políticas de Machado supone alinearse con el chavismo. En Moncloa y círculos de izquierda llama mucho la atención que Machado cargue contra Sánchez y otros presidentes cuando el único capaz ahora mismo de ponerla al frente de Venezuela es Donald Trump, a quien que Machado regaló el Nobel de la Paz. Recuerdan también que España no reconoció las últimas lecciones en las que Nicolás Maduro se autoproclamó presidente o que ha expedido asilo a miles de venezolanos. Solo el año pasado, recibió 85.413 peticiones. La diáspora política venezolana vive aquí. El Gobierno ha intercedido en la liberación de cientos de presos políticos, como en el caso de Rocío San Miguel, una de las presas más relevantes. O mandó a un avión militar del Ejército del Aire voló hasta República Dominicana para traer hasta aquí a Edmundo González, durante un tiempo reconocido como presidente electo de Venezuela (Donald Trump y Marco Rubio ya han dado por inválidas esas elecciones). En las últimas semanas también le otorgó la nacionalidad española a Leopoldo López, otro importante dirigente opositor al que el chavismo le quitó la venezolana, aunque estuviese prohibido constitucionalmente.








