La abogada de Koldo García intenta sortear al Supremo con un interrogatorio clave para el exasesor ministerial

“En mis papeles sí se puede ver”, decía Leticia de la Hoz, ya sin ganas, casi derrotada. Era su enésimo intento de acreditar ante el Tribunal Supremo que los estrictos controles internos que el exgerente del PSOE Mariano Moreno ha asegurado que había para los pagos en metálico no eran tales. Como muestra, nueve hojas de liquidación “sin concepto”, “ni fecha” pero sí “firmadas” por hasta tres responsables que permitían a su cliente recuperar más de 4.000 euros de los gastos que había anticipado. Del otro lado, el del propio tribunal, siempre la misma respuesta: que no, que no y que no. “Pregunte por hechos, no por hipótesis ni valoraciones”, repetía cabezonamente el magistrado Andrés Martínez Arrieta.

La letrada había empezado animada, como quien se sabe ganador. Su as en la manga eran ese puñado de papeles que pedía reproducir en la pantalla de la sala para exhibirlos a mayor gloria de su astucia jurídica. El fiasco vino pronto. “Esto se prepara antes”. Primer aviso de Martínez Arrieta. “Es que no lo tenía pensado, es a raíz de las preguntas del testigo”, justificaba ella. A partir de ahí, de mal en peor. Que los documentos no se ven, que de dónde se los ha sacado, que el testigo qué va a decir. Pese a todo, De la Hoz sacaba fuerzas de flaqueza y volvía a la carga. Que son liquidaciones reales de García, que los ha aportado debidamente a la causa, que ninguna parte los ha impugnado.