La causa estuvo paralizada hasta que reapareció al realizar “labores de ordenación de procedimientos” en el juzgado. La autora deberá pagar 1,4 millones de euros

El día 12 de julio de 2012, una mujer decidió limpiar su finca de El Vellón, en la sierra de Madrid, de rastrojos y malas hierbas. La señora, que en ese momento tenía 69 años, se puso a cortar el pasto y recoger los restos a una hora de máximo calor, las dos y media de la tarde. Después, arrojó todo a un bidón y le prendió fuego. Unas horas después, las llamas habían consumido 430 hectáreas de monte (cuatro veces el parque del Retiro), afectó a diversos hábitats protegidos y tuvo un alto impacto en el acuífero de Tor...

relaguna, el término municipal colindante con El Vellón. 14 años después, la señora ha sido condenada a un año y medio de prisión y al pago de casi 1,4 millones de euros, después de que la causa anduviera perdida en el juzgado durante varios años.

El día de los hechos, había unas tremendas rachas de viento de hasta 30 kilómetros por hora y el termómetro marcaba los 34 grados. Con esas condiciones meteorológicas, la normativa establece que el uso del fuego en terrenos forestales requiere la autorización de la dirección general de protección ciudadana, algo que, en este caso, no sucedió. Las rachas de viento provocaron que las llamas se extendieran con gran velocidad e incluso llegaran a afectar a los terrenos en los que se encontraban dos viviendas habitadas. Por suerte, el incendio se detuvo en el vallado de la parcela, aunque se quedó a escasos metros de las casas. Aunque en las informaciones periodísticas del momento fue un hombre el que se hizo responsable de la quema de rastrojos, finalmente la condenada ha sido la señora. El letrado de la defensa se acoge al secreto profesional para no explicar este extremo.