El presidente de Estados Unidos participa con un mensaje grabado en una lectura continuada durante una semana de las Sagradas Escrituras en la que participan varios miembros de su Gabinete

El presidente Donald Trump derribó este martes un poco más la barrera que tradicionalmente ha separado Iglesia y Estado en Estados Unidos con la lectura desde el Despacho Oval de un pasaje de la Biblia, grabado para su retransmisión en un maratón llamado America Reads the Bible (Estados Unidos lee la Biblia). Se trata de un evento en el que están convocados medio millar de oradores, entre ellos, varios miembros del Gabinete, para, desde el domingo pasado, leer el libro sagrado del cristianismo de principio a fin.

La participación de Trump llega tras los ataques cruzados con el papa León XIV por las críticas de este al belicismo de Washington, y poco más de una semana después de que aquel difundiera en su red social, Truth, una imagen fabricada con inteligencia artificial en la que aparecía caracterizado como Jesucristo. En ella, se le veía sanando a un hombre mientras ángeles y cazas del Ejército sobrevolaban su cabeza, tocada por un aura. Ese gesto, considerado sacrílego por amplios sectores del catolicismo estadounidense, provocó tanto revuelo que el republicano retiró la imagen pocas horas después, antes de dar la excusa poco creíble de que, donde otros identificaban al hijo de Dios, él veía a un “médico”.